La enfermedad hemorrágica epizoótica sigue ampliando su impacto en la fauna silvestre española. Un estudio científico ha confirmado por primera vez en Europa la infección por este virus en gamos y muflones, dos especies que hasta ahora no figuraban entre los hospedadores afectados, lo que refuerza la preocupación por su expansión y sus consecuencias cinegéticas y sanitarias.
El virus de la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHDV), un orbivirus transmitido por insectos vectores, se ha consolidado en los últimos años como una amenaza emergente en Europa. Tras su detección inicial en Italia en 2022 y su posterior llegada a España, el sur peninsular se ha convertido en uno de los principales focos de seguimiento por parte de las autoridades veterinarias.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ya había advertido del riesgo que suponía este patógeno para los rumiantes salvajes y domésticos, especialmente en la cuenca mediterránea. En los cérvidos, la enfermedad suele presentar un curso hiperagudo, con alta mortalidad y signos clínicos graves.
Durante el verano de 2023, Andalucía vivió un repunte significativo de mortalidad en ciervos rojos, lo que llevó a intensificar la vigilancia epidemiológica sobre la fauna silvestre.
Vigilancia reforzada en el corazón de Cazorla
Tras la detección del virus en el sur de Europa, el Programa Andaluz de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre reforzó la vigilancia pasiva de episodios de morbilidad y mortalidad compatibles con la enfermedad. El estudio se desarrolló en la provincia de Jaén, con especial atención a la Reserva de Caza Andaluza de las Sierras de Cazorla y Segura, integrada en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.
El trabajo ha sido llevado a cabo por investigadores de la Universidad de León, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Agricultura, junto con colaboradores internacionales, como parte de una respuesta coordinada frente al brote detectado en 2023.
En este contexto, los científicos analizaron cómo el serotipo 8 del virus, el más prevalente actualmente en Europa, se había propagado con rapidez entre distintas especies de ungulados silvestres.
Primeros casos confirmados en gamos y muflones
Entre julio y octubre de 2023 se examinaron 42 rumiantes salvajes con síntomas compatibles con la enfermedad. Los animales mostraban debilidad marcada, ataxia, dificultad respiratoria y, en muchos casos, secreción oral espumosa. Las necropsias permitieron tomar muestras de sangre y órganos clave para su análisis.

El diagnóstico se confirmó mediante PCR en tiempo real, detectándose el virus en ciervos rojos, gamos y muflones. Según destacan los autores, «hasta donde sabemos, esta serie proporciona las primeras infecciones confirmadas por el virus de la enfermedad hemorrágica epizoótica en gamos y muflones».
Los investigadores subrayan que el virus puede causar una enfermedad rápidamente progresiva y mortal en rumiantes salvajes y advierten de la necesidad de reforzar los protocolos de actuación en campo y laboratorio.
Implicaciones para la gestión cinegética
La confirmación de estos casos supone una ampliación del rango de hospedadores reconocido en Europa, con consecuencias directas para la gestión cinegética y la vigilancia sanitaria. «La confirmación de la infección por EHDV-8 con observaciones clinicopatológicas compatibles en gamos y muflones del sureste de España respalda la afectación multiespecífica durante el brote de 2023», concluyen los autores.
Además, destacan que estas observaciones refuerzan la importancia de mantener redes de vigilancia coordinadas entre fauna silvestre, ganado y vectores, especialmente a finales del verano y comienzos del otoño, para anticiparse a futuros brotes.








