El vídeo, que en los últimos días se está compartiendo de forma masiva en grupos de mensajería como WhatsApp, muestra una escena tan llamativa como inquietante. Dos hombres avanzan con calma entre una piara de cerdos en plena dehesa mientras una tercera persona graba desde una posición cercana. De pronto, uno de ellos empuña el arma y realiza varios disparos a un jabalí que se había colado entre el ganado doméstico.

Las imágenes, grabadas a plena luz del día y sin edición aparente, han generado todo tipo de comentarios y reacciones. En el vídeo se aprecia cómo el jabalí convive durante unos instantes con los cerdos, lo que ha hecho saltar las alarmas entre muchos ganaderos y aficionados al campo por el evidente riesgo que supone este contacto directo.

No se trata solo de una escena impactante desde el punto de vista visual. La presencia de jabalíes en explotaciones ganaderas extensivas es una preocupación creciente en buena parte del país, especialmente en zonas de dehesa donde el cerdo ibérico comparte espacio con la fauna silvestre.

El riesgo sanitario, clave para entender la escena

Uno de los principales problemas asociados a la irrupción del jabalí en explotaciones ganaderas es la transmisión de enfermedades, entre ellas la tuberculosis bovina, una patología que afecta tanto a fauna silvestre como a ganado doméstico y que supone un serio quebradero de cabeza para el sector.

El contacto directo, el uso compartido de bebederos o comederos y la proximidad constante incrementan las probabilidades de contagio. Por este motivo, cuando se detecta la presencia de un jabalí dentro de una piara, la actuación debe ser rápida y contundente para minimizar riesgos.

En este contexto, todo apunta a que los hombres que aparecen en el vídeo podrían ser cazadores autorizados, actuando tras el aviso correspondiente desde la gestión de la propia ganadería o en coordinación con los responsables sanitarios. Sin embargo, a pesar de que el hombre que empuña el arma pone todo su empeño, el jabalí parece no acusar los disparos. Hay quien incluso, debido a la escasa distancia que los separa, haya apostado porque el hombre quizá solo quería ahuyentarlo.

Una actuación excepcional en un entorno controlado

Aunque el vídeo no aporta información sobre el lugar exacto ni sobre quiénes son los protagonistas, la forma de proceder sugiere una intervención puntual. Los hombres avanzan sin nerviosismo entre los animales y el disparo se realiza a corta distancia, buscando evitar daños colaterales.

La expansión del jabalí y su capacidad para adaptarse a casi cualquier entorno hacen que situaciones como esta sean cada vez menos excepcionales. Un fenómeno que obliga a extremar la vigilancia y a reforzar la coordinación entre ganaderos, gestores y autoridades.

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