La Guardia Civil ha vuelto a actuar en Canarias en un caso de quebrantamiento de condena relacionado con la tenencia de animales, una prohibición que en este caso estaba ligada a una condena previa por maltrato. La intervención se ha cerrado con una detención y con el traslado del animal a una asociación protectora para garantizar su bienestar.

Los hechos se remontan al pasado 12 de enero, cuando agentes del Seprona detuvieron a un hombre en el municipio de Agüimes, en Gran Canaria, como presunto autor de un delito de quebrantamiento judicial. La actuación, según confirma la Guardia Civil, se desarrolló en el marco de una operación ya concluida y coordinada desde la Comandancia de Las Palmas.

Todo comenzó con una alerta ciudadana. Un aviso advirtió de la presencia de un animal doméstico en el domicilio de una persona que, supuestamente, tenía una prohibición judicial en vigor para convivir o hacerse cargo de animales.

Tras recibir la información, los agentes iniciaron las primeras comprobaciones y centraron la investigación en la consulta de las bases de datos judiciales, un paso clave para confirmar si esa restricción seguía activa o no.

Una inhabilitación vigente hasta 2027

Como resultado de esas gestiones, los efectivos confirmaron que el investigado había sido condenado anteriormente por el Juzgado de Instrucción número 3 de Telde como autor de un delito de maltrato animal. La sentencia fijaba una pena de siete meses de prisión y, además, una inhabilitación especial para la tenencia de animales durante dos años.

Esa medida, según consta en la resolución judicial, tenía fecha de inicio en junio de 2025 y debía mantenerse en vigor hasta junio de 2027, por lo que cualquier animal bajo su custodia supondría un incumplimiento directo de la condena.

Con esa información confirmada, los agentes se desplazaron al domicilio del sospechoso para comprobar si realmente estaba vulnerando la prohibición.

Un cachorro en el domicilio y detención inmediata

En el lugar, el Seprona comprobó que el individuo tenía en su posesión un perro de corta edad, de aproximadamente entre tres y cuatro meses, lo que implicaba un incumplimiento claro de la orden judicial.

Ante la situación, se procedió a la detención inmediata del varón y a la incautación del animal, que fue trasladado a una asociación protectora. Allí quedó bajo su cuidado, acogida y posterior adopción, alejándolo del entorno del detenido.

Finalmente, la Guardia Civil ha informado de que las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Telde, en funciones de guardia.

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