El hallazgo de un jabalí muerto en el medio natural ha vuelto a activar las alarmas sanitarias en Aragón. Aunque el desenlace ha sido tranquilizador, el caso demuestra que los protocolos frente a la peste porcina africana (PPA) ya están en marcha y funcionan cuando aparece cualquier indicio sospechoso en el campo.
Los hechos se produjeron tras una intervención de los Agentes para la Protección de la Naturaleza (APN) del Gobierno de Aragón, que localizaron el cadáver del animal y acordonaron la zona como medida preventiva. Desde el primer momento se actuó conforme a los procedimientos establecidos para evitar posibles contagios, dada la gravedad que tendría la entrada del virus en la fauna silvestre.
La actuación fue comunicada públicamente por la Asociación de Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón, que explicó que, pese a desconocerse inicialmente la causa de la muerte, se optó por aplicar el protocolo completo ante la sospecha de PPA, una enfermedad de alto impacto para el sector porcino.
Análisis veterinario y descarte de la enfermedad
Tras el hallazgo, los servicios veterinarios oficiales se hicieron cargo del caso y procedieron a la recogida de muestras para su análisis. Estas pruebas eran determinantes para confirmar o descartar la presencia del virus, especialmente en un contexto nacional marcado por la máxima vigilancia.
Finalmente, los resultados fueron claros y permitieron descartar la infección por peste porcina africana, lo que devolvió la tranquilidad tanto a las autoridades como al sector ganadero. El animal había muerto por causas distintas, aunque no se han detallado públicamente.
Desde los servicios técnicos recuerdan que la aparición de jabalíes muertos puede deberse a múltiples factores, desde enfermedades comunes hasta atropellos o episodios de estrés, pero que cualquier hallazgo debe tratarse con cautela mientras no exista confirmación oficial.
Un protocolo que ya está activado en toda España
El caso de Aragón se produce en un momento especialmente sensible, tras la detección el pasado mes de noviembre de dos jabalíes muertos por PPA en Bellaterra (Barcelona), los primeros positivos en España desde 1994. Ese episodio reactivó los sistemas de vigilancia en todo el país.
Las autoridades insisten en que la PPA no afecta a las personas, pero su impacto económico y sanitario es enorme, lo que obliga a extremar precauciones en el medio natural y en las explotaciones porcinas.
La experiencia demuestra que la rapidez en la detección y en la aplicación de medidas es clave para evitar la propagación del virus, especialmente en poblaciones silvestres de jabalí.

Qué hacer si se encuentra un jabalí muerto en el campo
Ante un hallazgo de este tipo, la recomendación es no tocar ni manipular el animal y avisar de inmediato a las autoridades competentes. Puede hacerse a través del 112 solicitando contacto con el Seprona, o informando directamente a agentes medioambientales o forestales.
Es fundamental facilitar la localización exacta, aportar fotografías si es posible y seguir las indicaciones que den los servicios veterinarios. El aviso temprano es una herramienta clave de prevención.
Tal y como recoge un manual del Ministerio de Agricultura publicado en 2019: «Aunque puede haber otras causas de mortalidad de jabalíes en España (…), la enorme repercusión de la PPA para el sector porcino y para el sector cinegético hace muy importante alertar a las autoridades veterinarias inmediatamente cuando se detecten jabalíes muertos o moribundos».








