Apenas queda tiempo para seguir con la vista el recorrido de los tomates. La cosechadora avanza sobre las hileras, levanta las plantas y conduce toda la masa vegetal hacia su interior. En cuestión de segundos, los frutos aparecen sobre varias cintas transportadoras antes de terminar en los grandes contenedores que transporta un tractor situado junto a la máquina.
El vídeo ha sido compartido en TikTok por Mario Maseli Díaz y permite contemplar desde muy cerca una de las labores más espectaculares del campo: la recolección mecanizada del tomate. En las imágenes también se observa a un operario revisando el producto y retirando aquellos ejemplares que, por estar verdes o presentar algún defecto visible, no deben llegar al remolque.
El proceso de recolección
Aunque desde el exterior parece que la máquina arranca de raíz las matas, el proceso puede variar según el modelo. Lo habitual en estas cosechadoras es que el cabezal corte o levante las tomateras muy cerca del suelo y las introduzca completas en el sistema. Por eso, tras el paso de la máquina, la hilera queda prácticamente despejada.
Una vez dentro, unos mecanismos de vibración o sacudida separan los tomates de los tallos y las hojas. Los frutos continúan sobre las cintas, mientras que la mayor parte de los restos vegetales cae de nuevo sobre la parcela. De esta manera, la cosechadora realiza en una sola pasada varias operaciones que de forma manual exigirían una enorme cantidad de tiempo y trabajadores.
Después comienza la selección. En máquinas modernas pueden intervenir sensores ópticos capaces de distinguir colores y defectos superficiales, aunque la revisión humana sigue siendo útil. En el vídeo de Maseli Díaz se aprecia precisamente cómo un trabajador supervisa el flujo y aparta algunos tomates antes de que sean descargados.
Un tractor que debe avanzar al mismo ritmo
Otra de las claves de la escena es la coordinación entre los dos vehículos. El tractor circula en paralelo con varios contenedores mientras una cinta elevadora deposita en ellos los tomates seleccionados. Ambos conductores deben mantener una velocidad muy similar para repartir la carga y evitar interrupciones.
Esta forma de trabajar es habitual en el tomate de industria, destinado generalmente a la elaboración de triturado, salsa, concentrado o conserva. Las variedades empleadas suelen ser de crecimiento determinado: alcanzan un tamaño concreto y concentran buena parte de la maduración en un periodo relativamente corto, una característica esencial para recolectar la parcela de una sola vez. La Universidad de Minnesota explica que estas variedades pueden madurar gran parte de sus frutos dentro de una ventana de cuatro a seis semanas.
@mariomaselidiaz ♬ sonido original – Aitunesrobertotablas
Del semillero a una única y espectacular pasada
El ciclo comienza con la germinación de las semillas y la producción de pequeñas plantas en semillero. Cuando las temperaturas y el estado del terreno lo permiten, las plántulas se trasladan al campo y se colocan en hileras preparadas para facilitar el riego, los tratamientos y el posterior paso de la maquinaria.
Durante los meses siguientes, las plantas crecen, florecen y forman los frutos. El agricultor controla el agua, la nutrición, las malas hierbas, las plagas y las enfermedades hasta que la mayor parte de los tomates alcanza el grado de madurez requerido. Antes de entrar con maquinaria pesada también es necesario que el terreno presente condiciones adecuadas para soportar su peso.
La cosecha que muestra Mario Maseli Díaz en TikTok es el desenlace de todo ese trabajo. En pocos instantes, las tomateras desaparecen bajo la máquina, los frutos quedan separados y clasificados y el tractor se lleva la producción. Un proceso tan rápido que, visto desde la cabina, parece casi imposible de seguir.
Hasta 70 toneladas de tomates en una hora
La capacidad de estas máquinas resulta tan sorprendente como su funcionamiento. Una cosechadora de estas características puede procesar alrededor de 70 toneladas de tomates por hora en condiciones favorables, según indica el fabricante Oxbo para su modelo Commander, por poner un ejemplo. Esto equivale a más de una tonelada por minuto, aunque el rendimiento real depende del estado del cultivo, el terreno y la coordinación con los tractores encargados de retirar la producción.








