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Coge una liebre en celo con la mano mientras graba este asombroso vídeo

Estamos acostumbrados a ver vídeos de liebres encamadas, pero no a observarlas en sus quehaceres cotidianos de una manera tan inusual.

Capturas del sorprendente vídeo de la liebre capturada con la mano. @YouTube

La liebre es un animal extraordinariamente tímido. Tiene dos herramientas de defensa en el medio y ambas son antagónicas: su extraordinaria velocidad y su capacidad para pasar desapercibida en la más absoluta quietud. Por eso, no resulta sencillo estar cerca de ellas mientras realizan sus funciones vitales… salvo en el celo. En ese momento pierden toda «vergüenza» y soportan la presencia del hombre de una forma inusual. La mejor prueba de ello es este vídeo, que fue uno de los más visionados en 2020.

Estamos acostumbrados a ver liebres encamadas, pero en este vídeo una pareja de rabonas en celo contiene unas imágenes que han dejado con la boca abierta a todos los cazadores que lo han recibido en su smartphone. No cabe duda de que las liebres están atravesando momentos muy duros y poder observar imágenes cómo estas es ilusionante y esperanzador.

En la grabación podemos ver cómo un conductor divisa un grupo de liebres en celo correteando por una siembra. El hombre sale de su vehículo y se acerca a ellas.

Liebres en celo, a centímetros

En el vídeo se observan tres liebres en celio. La hembra se queda aplastada mientras los machos la cortejan e incluso uno de ellos comienza a montarla a escasos centímetros de la cámara. Sorprende ver como los animales no sólo no recelan de la presencia del hombre sino que llegan a interactuar con él, incluso dejan que el autor del vídeo las llegue a coger con sus manos.

Más encuentros con liebres

El agricultor y cazador Javier Martín Moreno, de 42 años de edad, se encontró con una imagen muy peculiar cuando labraba sus tierras en las cercanías de la localidad charra de Villarmayor. Mientras iba con su tractor sembrando una de sus fincas, se topó con una liebre encamada que no se levantaba.

Aunque el hombre avanzaba hacia ella el animal ni se inmutaba. El agricultor llegó a poner el tractor a tan sólo unos centímetros de la liebre, que tenía algo muy importante que proteger.

«Me bajé del tractor para quitarla y, cuando se levantó, ¡vi que estaba pariendo! Cogí el gazapín, se lo saqué de la tierra y salió huyendo –como se puede apreciar en el vídeo–, aunque luego volvió en busca de su cría», explica Martín, que se dio cuenta de que la liebre estaba recién parida pues aún tenía sangre en su parte trasera.