Un espectacular accidente registrado durante la madrugada del sábado ha vuelto a evidenciar el riesgo que supone la irrupción de jabalíes en las carreteras. Un turismo comenzó a arder después de atropellar a uno de estos animales cuando circulaba por la Autovía del Cantábrico (A-8), a la altura del término municipal de Ribadeo (Lugo). Aunque el siniestro resultó muy aparatoso por las llamas, no hubo heridos de gravedad.
El suceso ocurrió alrededor de las 00:45 horas, cuando el animal accedió de forma repentina a la calzada y fue alcanzado por el vehículo que transitaba por ese punto. Como consecuencia del fuerte impacto, el turismo terminó incendiándose, lo que obligó a movilizar un importante dispositivo de emergencias. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, personal de emergencias y dos dotaciones del parque comarcal de bomberos de Barreiros para controlar la situación y evitar que el fuego se propagara.
Dos dotaciones de bomberos sofocaron el incendio
Los bomberos trabajaron para extinguir las llamas del vehículo en el kilómetro 516 de la A-8. Una vez apagado el incendio, los servicios de emergencia atendieron a los ocupantes, que únicamente sufrieron el sobresalto derivado del accidente y no presentaban lesiones de consideración.
Posteriormente se procedió a limpiar la calzada y retirar los restos del siniestro con el objetivo de restablecer la circulación en condiciones de seguridad y evitar nuevos percances durante la madrugada. Las imágenes del coche completamente envuelto en llamas reflejan la violencia del impacto y la rapidez con la que el vehículo comenzó a arder tras la colisión con el animal.
Un problema que se repite en este tramo de la A-8
Este no es un caso aislado. La presencia de jabalíes en la Autovía del Cantábrico a su paso por la comarca de A Mariña ha provocado ya varios accidentes en los últimos tiempos. Además de suidos, también se han registrado incidentes con caballos que han accedido a la vía.
Según recoge La Voz de Galicia, en los últimos años se reforzaron las medidas de protección en distintos puntos del trazado con el objetivo de reducir la entrada de fauna a la autovía. Sin embargo, el accidente ocurrido esta madrugada demuestra que el problema sigue sin estar completamente resuelto.
La elevada presencia de fauna silvestre en determinadas carreteras obliga a extremar la precaución, especialmente durante las horas nocturnas y de madrugada, cuando la actividad de especies como el jabalí aumenta y la visibilidad para los conductores es menor. En estas circunstancias, un encuentro inesperado puede desencadenar accidentes tan aparatosos como el registrado en Ribadeo.








