La Federación Aragonesa de Caza (Farcaza) ha hecho un llamamiento a los cazadores de la comunidad para que colaboren en un proyecto internacional de investigación que pretende mejorar el conocimiento sobre determinadas enfermedades presentes en la fauna silvestre. La iniciativa, en la que participa la Universidad de Zaragoza y que está liderada por el Ministerio de Salud del Gobierno de Italia, busca recopilar información clave gracias al trabajo de campo que realizan habitualmente los cazadores.
El proyecto pone el foco en varias especies de mesocarnívoros, como el zorro, el tejón, la garduña o la gineta, con el objetivo de estudiar su posible papel en la transmisión de parásitos que pueden afectar tanto a los animales como a las personas.
La implicación del colectivo cinegético vuelve a ser una pieza esencial para el desarrollo de un trabajo científico de alcance internacional. La presencia constante de los cazadores en el medio natural y su conocimiento del territorio facilitarán la obtención de muestras y datos que, de otro modo, serían muy difíciles de conseguir.
Un proyecto con participación internacional
La investigación, denominada IZS ME 08/24 RC, analizará la presencia de los protozoos Giardia intestinalis y Cryptosporidium spp. en los mesocarnívoros silvestres de la cuenca mediterránea. El propósito es determinar si estas especies actúan como reservorios, diseminadores o indicadores sanitarios dentro del enfoque One Health, que integra la salud animal, humana y ambiental.
Para desarrollar el estudio será necesario recoger muestras fecales individuales, principalmente de zorros y tejones, aunque también podrán utilizarse muestras de otras especies de interés epidemiológico. Estas podrán proceder de animales encontrados muertos por atropello, ingresados en centros de recuperación o localizados durante actividades cinegéticas autorizadas. En el caso de los mesocarnívoros, el zorro (Vulpes vulpes) es la única especie considerada cinegética.

La Federación Aragonesa de Caza recuerda que la correcta recogida de las muestras resulta fundamental para garantizar la calidad de los análisis. Por ello recomienda utilizar guantes y aplicar medidas de bioseguridad, recoger las heces lo más frescas posible, tomar material de la parte interna de la deposición, conservar la muestra en un recipiente limpio e identificado y mantenerla refrigerada o congelada hasta su envío.
Información útil para la gestión de la fauna
Además de la muestra, los colaboradores deberán anotar datos básicos como la especie, la fecha y el lugar de recogida y, siempre que sea posible, las coordenadas GPS. Toda esa información permitirá a los investigadores interpretar con mayor precisión la distribución de estos parásitos.
Los resultados del estudio servirán para conocer mejor la circulación de estas enfermedades en la fauna silvestre mediterránea y evaluar los posibles riesgos para la ganadería, los animales domésticos y la salud pública. Al mismo tiempo, aportarán información de utilidad para la gestión de las poblaciones silvestres y la conservación de la biodiversidad.
Desde la Federación Aragonesa de Caza animan a sociedades de cazadores, gestores de cotos y federados a sumarse a esta iniciativa científica, destacando que la participación del sector vuelve a demostrar que los cazadores desempeñan un papel fundamental en el seguimiento de la fauna silvestre y en la generación de información útil para proyectos de investigación de ámbito internacional. Los interesados en colaborar o resolver cualquier duda pueden ponerse en contacto con los servicios técnicos de la propia federación para coordinar la entrega de las muestras.








