El dispositivo de búsqueda desplegado durante más de 24 horas en el entorno del puerto de San Isidro ha concluido de la peor manera posible. El cazador asturiano desaparecido desde el lunes ha sido hallado sin vida en una zona de difícil acceso, poniendo fin a una intensa operación coordinada entre múltiples servicios de emergencia de dos comunidades autónomas.
Según han informado fuentes de la Guardia Civil, la localización se produjo a última hora de la mañana del miércoles, después de que un guarda de Medio Natural encontrara el cuerpo en las inmediaciones del bosque de Brañagallones, en el concejo asturiano de Caso. El hallazgo permitió desactivar el operativo, que había movilizado numerosos recursos desde primera hora del martes.
El desaparecido, un hombre de 52 años vecino de Oviedo, había sido denunciado como tal por su mujer tras no regresar a casa después de desplazarse a la zona el lunes. Su vehículo fue localizado en las inmediaciones de la estación de esquí de San Isidro, lo que centró desde el inicio las labores de rastreo en ese entorno montañoso.
Un hallazgo en una zona abrupta
Fue a las 12:57 horas cuando un agente de la Guardería de Medio Natural dio con el cuerpo sin vida. Poco después se movilizó el Grupo de Rescate de Bomberos de Asturias, que se desplazó en helicóptero con un médico rescatador para confirmar el fallecimiento en el lugar.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación y de los trámites judiciales. Aunque será la autopsia la que determine las causas exactas, la principal hipótesis apunta a que el hombre sufrió una caída desde unos 100 metros de altura, un accidente compatible con la orografía escarpada de la zona.
El cuerpo fue evacuado por aire hasta Fuentes de Invierno y será trasladado al Instituto de Medicina Legal de Oviedo para su examen. La zona donde fue hallado presenta fuertes desniveles, lo que complica tanto el tránsito como las labores de rescate.
Un amplio despliegue entre dos comunidades
La búsqueda arrancó el martes con un importante despliegue coordinado entre León y Asturias. En el operativo participaron patrullas de Seguridad Ciudadana, la USECIC con drones, el GREIM de Sabero y la Unidad Aérea de León, además de unidades especializadas en rescate.
A estos medios se sumaron el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), el Grupo Cinológico con un perro especializado en búsqueda y rescate, el Seprona y efectivos del GREIM desplazados desde Ourense. Todo ello bajo la coordinación de un Puesto de Mando Avanzado instalado en Puebla de Lillo.
También intervinieron bomberos, personal del 112, la Brigada Central de Salvamento Minero, Protección Civil y numerosos voluntarios que peinaron senderos y zonas boscosas. El esfuerzo conjunto, aunque finalmente trágico, permitió acotar el área y localizar al desaparecido.








