La Peste Porcina Africana (PPA) sigue marcando la agenda cinegética en Cataluña. En una nota de prensa firmada por la Federació Catalana de Caça (FCC), la entidad informa de las decisiones y líneas de trabajo abordadas en el Consell Extraordinari de Caça de Catalunya, celebrado el 21 de enero de 2026, para analizar la situación sanitaria y su impacto directo en la actividad.

Según los datos trasladados en esa reunión, la enfermedad afecta actualmente a 94 municipios, con 73 áreas privadas de caza y 4 zonas de caza controlada dentro del mapa condicionado por las restricciones.

En este contexto, la FCC detalla que, pese a la gravedad del escenario, no se ha anulado la actividad cinegética y se mantiene la estrategia de intervención sobre la especie que más preocupa: el jabalí, pieza clave en la gestión del riesgo sanitario.

Durante la temporada 2024/2025, los cazadores capturarán aproximadamente 7.000 jabalíes dentro de la zona afectada, tanto en batidas como en actuaciones amparadas por autorizaciones excepcionales, según recoge el comunicado.

Además, en el marco de los controles sanitarios, la Administración ha analizado 800 jabalíes: 600 procedentes de la zona de alto riesgo y 200 de fuera de esa área. Del total, 62 han dado positivo, correspondientes a 59 focos.

Control cinegético reforzado entre 6 y 20 kilómetros

Uno de los anuncios más relevantes es el inicio de un control cinegético específico del jabalí en la zona de baix risc, dentro del radio comprendido entre 6 y 20 kilómetros. La FCC señala que se prevé que arranque a principios de febrero, siempre que la logística lo permita y con todas las garantías operativas.

Este dispositivo contará con la participación de titulares cinegéticos y cazadores locales, y se aplicará mediante batidas ordinarias con perros, buscando una presión continuada sobre la población de suidos.

El texto añade que, mediante permisos excepcionales, podrían autorizarse también esperas nocturnas y el uso de jaulas trampa.

Todas estas actuaciones, subraya la Federación, deberán realizarse bajo protocolos estrictos de seguridad, higiene y bioseguridad, con recogida de muestras, comunicación obligatoria de datos y cumplimiento riguroso de los procedimientos establecidos. También se está valorando la instalación de contenedores de recogida dentro de esa franja.

Ayudas, perros de caza y advertencia del sector para mantener la actividad

La FCC trasladó durante el Consell diversas problemáticas que afectan al colectivo, con el objetivo de garantizar la continuidad del sector, y valora positivamente que en la reunión se mencionaran ayudas y subvenciones previstas para 2026.

Entre las medidas planteadas figura un incremento del presupuesto destinado a ayudas, así como una revisión de las cantidades por jabalí abatido, que actualmente se sitúan entre 18 y 20 euros, y 5 euros por pieza transportada.

La Federación también reclama ayudas específicas para sociedades afectadas por la PPA, para cubrir gastos de mantenimiento y costes asociados a la actividad de cara a 2026, además de formaciones en materia de bioseguridad.

Uno de los puntos más delicados gira en torno a los propietarios de los perros, especialmente en la zona de Vic, donde algunos tienen problemas para acceder a atención veterinaria los fines de semana si sus perros sufren lesiones. El director general asumió el compromiso de contactar con el Col·legi Oficial de Veterinaris para buscar una respuesta.

En cuanto a la caza menor, la FCC pidió su apertura y la posibilidad de llevar perros a zonas de adiestramiento. La Administración reconoció que aún era prematuro levantar la prohibición, aunque dejó la puerta abierta a permisos excepcionales si la situación sanitaria no empeora.

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