La Federación Catalana de Caza ha logrado reunir a decenas de personas en una iniciativa poco habitual en España. El pasado sábado celebró en pleno centro de Barcelona una jornada formativa dirigida a personas sin experiencia previa interesadas en conocer el mundo de la caza desde una perspectiva responsable. El éxito de asistencia ha llevado a la entidad a calificar la convocatoria como un hito en su estrategia de relevo generacional.
La actividad, celebrada en la Sala Moner de la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC), formó parte del curso «Quiero ser cazador/a», una propuesta inspirada en el programa R3 (Reclutamiento, Retención y Reactivación), que busca acercar la actividad cinegética a nuevos perfiles de población.
Según ha destacado la propia federación, se trata de la primera vez a nivel nacional que una jornada de captación de nuevos cazadores y cazadoras se desarrolla en un entorno urbano de estas características. La buena respuesta obtenida refuerza, a su juicio, el interés que sigue despertando la caza incluso entre personas que viven alejadas del medio rural.
Una jornada para desmontar prejuicios sobre la caza
Durante la sesión, impartida por Ramon Fitó, los asistentes recibieron una introducción a la realidad de la actividad cinegética, alejándose de los estereotipos más habituales. La formación estuvo orientada a explicar qué supone convertirse en cazador desde el punto de vista de la responsabilidad, el conocimiento del medio natural y el cumplimiento de la normativa.

La Federación Catalana de Caza ha resumido el resultado del encuentro asegurando que «Por primera vez a nivel nacional, una jornada de captación de nuevos cazadores y cazadoras se ha celebrado en pleno centro urbano. La sala llena y la excelente respuesta de los asistentes demuestran que el interés por la caza y el mundo rural sigue muy vivo, también en las grandes ciudades».
El contenido del curso giró en torno a tres grandes ejes. Por un lado, la gestión y sostenibilidad de los recursos naturales; por otro, la ética y el aprovechamiento de las especies cinegéticas; y, finalmente, la seguridad, considerada uno de los pilares fundamentales para cualquier persona que quiera iniciarse en la práctica de la caza.
Relevo generacional y formación como apuesta de futuro
La iniciativa estuvo especialmente dirigida a personas que nunca habían tenido contacto con la actividad cinegética. El objetivo era ofrecer una primera aproximación basada en información técnica y en los valores asociados a la gestión del medio natural, en lugar de centrarse únicamente en el ejercicio de la caza.
En este sentido, la federación subraya que los participantes pudieron comprobar que «ser cazador es mucho más que practicar una actividad: es compromiso, responsabilidad, respeto por la naturaleza y sostenibilidad», una idea que presidió buena parte de la jornada.
Desde la organización también agradecieron la colaboración de la UFEC, que cedió las instalaciones para celebrar el encuentro, así como la participación de todos los asistentes. Para la Federación Catalana de Caza, esta experiencia constituye un paso más dentro de su estrategia para impulsar el relevo generacional y acercar la realidad de la caza a nuevos públicos, especialmente en ámbitos urbanos donde el contacto con el medio rural resulta menos frecuente.
Con este tipo de iniciativas, la entidad pretende seguir desarrollando acciones divulgativas que permitan explicar el papel que desempeña la actividad cinegética en la gestión del medio natural, apostando por una formación basada en el conocimiento, la responsabilidad y la seguridad desde el primer momento.








