La expansión del jabalí en Asturias sigue obligando a ajustar el calendario y las normas de gestión cinegética. En este contexto, la Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha decidido ampliar la temporada de caza hasta el 31 de marzo, una medida que pretende reforzar la prevención frente a la peste porcina africana y mejorar el control sanitario sobre la fauna silvestre.

La decisión, anunciada este jueves por el Gobierno regional, se enmarca en una batería de modificaciones que serán presentadas el próximo 26 de febrero ante el Consejo Regional de Caza. El objetivo es intensificar los controles frente a enfermedades que pueden afectar tanto a la fauna como al ganado y, al mismo tiempo, adaptar las normas a la realidad actual de los cotos.

La Consejería ha avanzado que, de cara a la campaña 2026-2027, una de las principales novedades será precisamente esta ampliación del periodo hábil para el jabalí, una especie que mantiene una presión constante sobre el medio natural y el entorno rural.

Además, el Principado reducirá de ocho a seis el número mínimo de cazadores necesario para formar cuadrilla en los cotos regionales gestionados por sociedades, lo que facilitará organizar batidas con mayor flexibilidad.

Cambios en batidas, autorizaciones y métodos de control

La modificación de la disposición general de vedas también contempla el uso de dispositivos destinados a mejorar la eficacia en recechos y aguardos de jabalí, un punto que también será tratado en el Consejo Regional de Caza.

La administración regional considera que estas herramientas y ajustes normativos permitirán actuar con más rapidez y contundencia, especialmente en áreas donde el jabalí está generando problemas recurrentes.

El jueves 26, además, se presentarán los datos provisionales de ejecución del plan de vigilancia sanitaria en la fauna silvestre, que monitoriza la evolución de distintas enfermedades mediante muestreos estadísticos siguiendo criterios fijados en el plan nacional.

Vigilancia sanitaria con muestras de animales abatidos

En el ámbito cinegético, este muestreo se realiza a partir de ejemplares abatidos tanto en cotos regionales como en reservas de caza. Durante 2025 se obtuvieron muestras de suero de 334 jabalíes, además de 15 gamos, 20 corzos, 34 ciervos y 52 rebecos.

En el caso del jabalí, los análisis se orientan a detectar tuberculosis, brucelosis porcina, peste porcina africana, peste porcina clásica y enfermedad de Aujeszky.

Junto a estas medidas, la Consejería plantea modificaciones para optimizar la gestión de los terrenos cinegéticos, como la desafectación de zonas de eucaliptales y cultivos en los refugios de caza de Ribadesella, Cabo Busto y Bajo Narcea-Nalón, con el fin de incorporarlas a los cotos regionales colindantes.

También se revisarán los criterios del canon aplicable a los terrenos cinegéticos y se actualizará la composición del Consejo Regional de Caza para adaptarla a las nuevas necesidades.

Por último, se propondrá aprobar los aprovechamientos en todas las reservas regionales, con un incremento del cupo en Proaza y el Sueve para intensificar la presión cinegética sobre los jabalíes.

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