La Castellana madrileña vivió el 20 de marzo de 2022 una de esas jornadas que quedan marcadas en la memoria colectiva del mundo rural. Cazadores, ganaderos, agricultores y miles de ciudadanos se echaron a la calle en Madrid en una manifestación multitudinaria que, sin embargo, no fue tratada igual por todos los medios. Algunos, como ya ha ocurrido otras veces, optaron por mirar hacia otro lado.
Y es que, pese a que la presencia de cazadores fue abrumadora —una auténtica marea naranja imposible de ignorar—, en ciertos titulares y crónicas apenas se les mencionó o se les colocó bajo sospecha. Incluso se insinuó que los asistentes impidieron trabajar a periodistas desplazados para cubrir la protesta.
Sin embargo, una imagen captada durante la jornada desmontó esa versión con una fuerza difícil de discutir.
En la fotografía se aprecia a varios cazadores ofreciendo un plato de jamón a los reporteros de La Sexta tras una conexión en directo. Un gesto sencillo, pero cargado de significado: el de una protesta masiva que no solo fue pacífica, sino también hospitalaria incluso para quienes de manera reiterada solo se fijan en la caza para atacarla o estigmatizarla.
Una protesta histórica que algunos intentaron ensuciar
La manifestación del 20M fue, según lo recogido entonces, un ejemplo de organización y civismo. Cientos de miles de personas reclamaron en Madrid la paralización de la reforma del Código Penal y el Anteproyecto de la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales.
La jornada terminó sin enfrentamientos con la Policía, sin mobiliario urbano destrozado y sin la basura que tantas veces acompaña a otras concentraciones de signo bien distinto. Un detalle que, curiosamente, apenas ocupó espacio en los análisis posteriores de algunos informativos.
Pese a ello, el periodista de TVE Asier Anzola compartió en Twitter un mensaje que fue rápidamente aprovechado por varios medios: «Este es el nivel en la concentración de Cibeles contra la subida de los precios de la luz, la gasolina y suministros básicos. Siguen sin dejarnos trabajar».
Su queja se debía a un individuo que gritaba junto a su micrófono. Un incidente puntual que sirvió a algunos para generalizar y cargar contra toda la manifestación, intentando dibujar una escena de tensión que no se correspondía con lo que realmente se vivió allí.
La imagen del jamón que dejó en evidencia el relato
Frente a ese intento de estigmatización, la instantánea captada por el equipo de Jara y Sedal reflejó el ambiente real: cercanía, calma y compañerismo. En ella, los cazadores aparecen ofreciendo jamón a los periodistas de La Sexta, que declinaron la invitación.
Un gesto que no solo evidenció que sí pudieron trabajar, sino que además pone el foco en una cuestión incómoda: cómo un sector que representaba casi el 90% de los asistentes apenas fue reconocido en algunas coberturas.
Desde La Sexta calificaron la manifestación de «multitudinaria» y señalaron que el mundo rural exigía «soluciones al alza del precio del combustible, los fertilizantes y los cereales», pero no fue hasta el último párrafo cuando mencionaron al sector mayoritario, los cazadores, y únicamente para señalar que también se reclamaba «el fin de las políticas anticaza».
Para muchos, aquella omisión no fue casualidad. Y la fotografía del jamón terminó convirtiéndose en el símbolo perfecto de lo que ocurrió aquel día: una marea naranja inmensa que algunos prefirieron no ver… aunque la tuvieran delante de la cámara.








