Mantener una rehala exige asumir gastos los doce meses del año, aunque las monterías se concentren en una parte del calendario. Con ese argumento, la Asociación de Rehalas Regionales Españolas ‘Caza y Libertad’ (ARRECAL) ha dirigido una carta abierta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para reclamar medidas fiscales urgentes ante el encarecimiento de su actividad.
La petición, anunciada este 30 de septiembre, pone el foco en el combustible y en los productos necesarios para cuidar a los perros. La entidad exige que el Gobierno reconozca el trabajo de los rehaleros en el medio rural y deje de tratar los gastos indispensables para desarrollar esa labor como si fueran desembolsos vinculados únicamente al ocio.
«Los perros comen todos los días, haya montería o no», recuerda Felipe Vegue, presidente de ARRECAL. A la alimentación se añaden la atención veterinaria, los seguros, las instalaciones y el transporte de los animales, obligaciones económicas que se mantienen durante todo el año.
Gasóleo bonificado y una rebaja del IVA
Una de las principales reivindicaciones es que se estudie la aplicación a los rehaleros del régimen del gasóleo agrícola bonificado. Como alternativa, ARRECAL solicita una reducción sustancial del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos para el carburante empleado en su actividad.
La asociación también reclama la supresión del IVA o su reducción al tipo mínimo en los piensos, medicamentos veterinarios y demás productos destinados a las rehalas. Con ambas medidas busca aliviar dos partidas necesarias para mantener a los perros y trasladarlos a las jornadas de caza.
Vegue ilustra esta petición con una comparación entre el trabajo agrícola y el control de los daños provocados por la fauna: «No es razonable que el tractor que ara una parcela reposte gasóleo bonificado y que el vehículo que traslada una rehala para controlar los jabalíes que arrasan esa misma parcela pague el carburante al precio máximo».
El papel de las rehalas frente a los daños y los riesgos sanitarios
En su carta a Planas, ARRECAL recuerda que las rehalas desempeñan una función esencial en la gestión de las poblaciones de caza mayor. La entidad vincula esa labor con la respuesta a los daños agrícolas, los accidentes de tráfico y los riesgos sanitarios asociados a la fauna silvestre.
También destaca el movimiento económico que genera su actividad en numerosos municipios durante la temporada cinegética. Para la asociación, reconocer esa utilidad para el campo debe traducirse en medidas que tengan en cuenta el coste de mantener a los animales que hacen posible ese trabajo.
La organización expresa, además, su solidaridad con agricultores y ganaderos, con quienes comparte territorio y dificultades ante el encarecimiento de la actividad rural. «La rehala no pide privilegios. Pide que se reconozca su trabajo y que no se la castigue fiscalmente por mantener viva una tradición que es patrimonio de todos», afirma Vegue.
Una petición de reunión y una advertencia de movilizaciones
ARRECAL ha solicitado una reunión con el ministro para trasladarle directamente la realidad económica del sector y exponer sus reivindicaciones. La asociación quiere que sus demandas sobre combustible y fiscalidad reciban una respuesta del Gobierno.
La carta incorpora también una advertencia: si sus peticiones no reciben respuesta, emprenderá las acciones y movilizaciones que considere oportunas en defensa de los rehaleros. El comunicado no concreta fechas ni el formato de esas posibles protestas.








