El Gobierno de Aragón ha aprobado el nuevo Plan General de Caza para la temporada 2026/2027, una norma que acaba de publicarse en el Boletín Oficial de Aragón y que llega con varias novedades relevantes para los cazadores. Aunque buena parte de la regulación mantiene la línea de la temporada anterior, la nueva orden incorpora cambios que afectan directamente a especies tan importantes como la codorniz, el jabalí, el conejo, el zorzal alirrojo o la cabra montés, además de introducir nuevas medidas de seguridad y continuar avanzando en la digitalización de los trámites cinegéticos.
Uno de los aspectos más destacados es la atención que presta a la codorniz, una especie sometida a una creciente presión regulatoria en toda Europa y cuya situación ha provocado intensos debates en los últimos años entre administraciones, científicos y sector cinegético. La orden aragonesa incorpora medidas destinadas a mejorar el conocimiento real de las capturas y reforzar el seguimiento poblacional de la especie, una cuestión que el propio sector considera clave para evitar futuras restricciones más severas.
La codorniz solo podrá cazarse en media veda
La principal novedad afecta precisamente a la codorniz. Aragón limita su aprovechamiento exclusivamente al periodo de media veda, entre el 15 de agosto y el tercer domingo de septiembre, con un máximo de 17 días hábiles por coto. Además, desaparece la posibilidad de cazarla durante la temporada ordinaria de caza menor.
También se reduce el cupo máximo hasta los 20 ejemplares por cazador y día y se implanta un sistema obligatorio de comunicación de capturas. Los cazadores deberán informar al titular del coto del número de codornices abatidas y posteriormente los gestores tendrán que remitir esos datos al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA). El objetivo de esta medida es disponer de información precisa sobre las capturas reales para respaldar la gestión futura de la especie y responder a las exigencias de seguimiento planteadas a nivel nacional y europeo.
La media veda mantiene además la caza de la paloma torcaz, la urraca, la paloma bravía, el zorro y el ánade real en los municipios autorizados, mientras que la tórtola europea volverá a poder cazarse únicamente durante dos jornadas concretas: el 22 de agosto y el 5 de septiembre.

Menos cupo para el zorzal alirrojo y cambios en la cabra montés
Otra de las modificaciones destacadas afecta al zorzal alirrojo, cuyo cupo diario pasa de 15 a 10 ejemplares por cazador. La reducción responde a las recomendaciones trasladadas por organismos europeos encargados del seguimiento de aves silvestres.
La orden también introduce cambios importantes en la gestión de la cabra montés. A partir de esta temporada desaparece la batida como modalidad autorizada para su caza. La especie solo podrá cazarse mediante rececho, rastro o espera. Esta decisión llega en un momento especialmente sensible para la especie debido a la evolución de los brotes de sarna que afectan a algunas poblaciones de cabra montés y que han obligado a las administraciones a intensificar el seguimiento sanitario.
En cuanto a la becada, la normativa modifica los requisitos de seguridad para adaptarlos a la realidad de esta modalidad. Los cazadores y acompañantes deberán portar prendas visibles con colores vivos —naranja, amarillo o rojo— que representen al menos un 20 % de la superficie de la chaqueta o chaleco.
Visores térmicos para el jabalí y nuevas herramientas contra el conejo
La lucha contra la expansión del jabalí y la prevención de la peste porcina africana también tienen reflejo en la nueva orden. Aragón autoriza de forma excepcional el uso de visores térmicos o nocturnos montados sobre el arma para la caza del jabalí. Su utilización estará permitida en aguardos y esperas en todo el territorio autonómico y, en otras modalidades, únicamente cuando se trate de actuaciones de control poblacional o de zonas sometidas a vigilancia sanitaria específica. Se trata de una de las novedades más relevantes para la caza mayor, ya que hasta ahora el empleo de estos dispositivos había estado sometido a mayores restricciones.

En materia de control de daños agrícolas, el conejo vuelve a ocupar buena parte del texto normativo. La orden incorpora once nuevos municipios al listado de localidades con sobrepoblación de conejo: Ainzón, Alagón, Aniñón, Atea, El Frasno, La Joyosa, Moros, Nigüella, Nuez de Ebro, Sabiñán y Trasmoz.
Además, se abre la puerta a la utilización experimental de carabinas PCP equipadas con visores ópticos, térmicos o nocturnos dentro de estudios específicos de control poblacional. La autorización será individual, temporal y excepcional, y tendrá como finalidad evaluar la eficacia de esta herramienta antes de una posible homologación futura.
Más seguridad en batidas y nuevas zonas oseras
El nuevo plan también introduce medidas destinadas a reforzar la seguridad durante las batidas. A partir de ahora, en cada puesto podrá haber hasta dos personas con una única arma o una sola persona con dos armas. La regulación pretende aclarar situaciones que hasta ahora generaban dudas y mejorar el control de las jornadas colectivas.
Por otro lado, la orden desarrolla la regulación de las denominadas Áreas críticas oseras con restricciones para la caza. En las zonas consideradas núcleo por presencia de osas con cría o áreas de hibernación quedarán prohibidas las batidas y la caza al salto del jabalí. En aquellas áreas donde exista presencia habitual de oso, los perros utilizados deberán portar collares electrónicos que permitan evitar persecuciones o acosos al plantígrado, además de cumplir requisitos específicos de identificación.
Menos burocracia para cazadores y gestores
La nueva orden también continúa profundizando en la digitalización de la gestión cinegética. Entre las novedades administrativas destaca la desaparición de la obligación de devolver los precintos físicos sobrantes de cabra montés, corzo, ciervo y sarrio gracias a la implantación de la aplicación de gestión de precintos.
Asimismo, los ejemplares de caza mayor que porten un precinto digitalizado con código QR y cuya captura haya sido comunicada electrónicamente podrán utilizar dicho sistema como autorización para transportar la carne destinada al autoconsumo. La aplicación INABAT también asumirá la gestión electrónica del libro de registro de batidas, evitando trámites adicionales para los titulares de los cotos y simplificando la relación con la Administración.
La orden mantiene, además, la posibilidad de controlar especies exóticas invasoras como el coatí, el coipú o el mapache mediante autorizaciones específicas y regula con mayor detalle diversos procedimientos relacionados con el transporte de animales, las esperas nocturnas o la gestión de daños agrícolas.








