El anuncio de la ayuda de 30 euros por cada jabalí abatido en Aragón ha generado un gran revuelo en el campo y en los cotos, sobre todo por su conexión con la prevención ante la peste porcina africana. Sin embargo, en las últimas semanas han empezado a surgir dudas prácticas: quién cobra, cómo se tramita y qué ocurre si el animal no se entrega correctamente.

La Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) ha salido al paso para aclarar las condiciones de esta subvención, un apunte necesario ya que no basta con abatir un jabalí para que el cobro esté garantizado.

Y es que, según la información difundida por la federación, hay un punto que lo cambia todo: no serán subvencionables los jabalíes destinados al autoconsumo ni los abandonados. Dicho de otro modo, si el animal no entra en el circuito autorizado, esa pieza no cuenta.

Quién puede cobrar los 30 euros por jabalí en Aragón

Los beneficiarios de la ayuda serán los titulares de cotos deportivos, municipales, privados e intensivos situados en Aragón. En el caso de cotos municipales donde la gestión cinegética se haya cedido a una sociedad deportiva, será esa entidad cesionaria la que pueda percibir la subvención.

Este matiz es importante porque hay cuadrillas que, de forma tradicional, reparten carne o gestionan las piezas dentro del propio entorno del coto. Pero con esta línea de ayudas, el foco está en el control y la trazabilidad.

La clave está en que la medida no solo busca incentivar capturas: pretende, sobre todo, reforzar la bioseguridad y el seguimiento de movimientos de carne y canales en un momento especialmente delicado.

Las condiciones que deben cumplirse para no perder la ayuda

Para que el jabalí sea subvencionable, debe haberse cazado en uno de esos cotos aragoneses —incluidos los ejemplares sacrificados tras su captura en trampa autorizada, desde el 4 de diciembre de 2025— y debe ser depositado en un centro de recogida de carne de caza autorizado o, en su caso, entregado a SARCA.

Además, los animales tienen que ir marcados individualmente en el garrón con un precinto inalterable facilitado por el propio centro de recogida. Y no vale hacerlo de cualquier manera: también deben estar correctamente identificados y registrados en los documentos de recogida y en los certificados emitidos por la empresa o centro de recogida.

En la práctica, esto convierte el papeleo y la entrega en parte del proceso. Si se falla en ese tramo, el jabalí queda fuera. Y, por tanto, también los 30 euros.

© FARCAZA

Quién tramita la solicitud y qué jabalíes quedan fuera

Otro detalle que ha aclarado FARCAZA es quién mueve realmente la solicitud: será el centro de recogida de carne de caza quien presente la petición dentro de su línea de subvención, llevando implícita la solicitud correspondiente para los titulares de los cotos a los que pertenezcan los jabalíes recogidos.

La advertencia final es directa: ni los ejemplares para autoconsumo ni los que se abandonen podrán entrar en la ayuda. La norma pretende evitar precisamente esas situaciones y dejar todo atado a un circuito verificable.

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