Los agricultores enfrentan desafíos constantes debido a la invasión de jabalíes en sus tierras de cultivo. Estos animales, considerados una plaga en expansión, provocan pérdidas millonarias al destruir siembras y afectar la producción agrícola. Para contrarrestar esta problemática, unos agricultores brasileños han ideado una solución desesperada: la construcción de zanjas perimetrales que impiden el acceso de los jabalíes a sus campos.

Diseño de la trampa

La estrategia principal consiste en excavar una profunda zanja que rodea el perímetro de los cultivos, especialmente aquellos que colindan con áreas boscosas, hábitat natural de los jabalíes. Esta zanja actúa como una barrera física que dificulta el ingreso de los animales a las zonas cultivadas. En los extremos de las zanjas lineales, se instalan vallados en forma de embudo que dirigen a los jabalíes hacia puntos específicos, facilitando su captura y evitando su escape.

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Un vídeo compartido en redes sociales muestra detalladamente este método. En las imágenes, se observa cómo los agricultores implementan estas trampas, destacando su profundidad para proteger cultivos de maíz y otros cultivos vulnerables a los ataques de los jabalíes.

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Mientras que en países como España la utilización de trampas para capturar jabalíes está estrictamente prohibida debido a regulaciones de protección animal y medioambiental, en Brasil la situación es distinta. Ante la magnitud de la plaga y los daños ocasionados, las autoridades brasileñas permiten y, en algunos casos, fomentan el uso de métodos como las trampas perimetrales para controlar la población de jabalíes y mitigar sus efectos negativos en la agricultura.

En España, la legislación vigente prohíbe la caza de jabalíes mediante trampas no selectivas, excepto cuando se dispone de un permiso excepcional y un método homologado. Sin embargo, la creciente población de jabalíes en algunas regiones ha generado debates sobre la necesidad de implementar medidas más efectivas para controlar su número y reducir los daños en cultivos y áreas urbanas.

Impacto y control de la especie

Un jabalí junto a un campo de maíz
Un jabalí junto a un campo de maíz. © Shutterstock

Los jabalíes no solo afectan la producción agrícola al destruir cultivos, sino que también representan un riesgo para la biodiversidad local y pueden ser vectores de enfermedades transmisibles a otros animales y, en algunos casos, a humanos. Por ello, el control de sus poblaciones es de vital importancia.

La situación en Brasil pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los países al gestionar especies invasoras que afectan la economía y el medio ambiente. La implementación de soluciones efectivas refleja la capacidad de adaptación y creatividad de los agricultores ante problemas complejos. No obstante, es fundamental que estas prácticas se realicen de manera responsable y bajo supervisión, garantizando que se minimicen los impactos negativos en el ecosistema y se respeten las normativas vigentes.

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