La transformación de una sembradora John Deere usada ha despertado el interés de numerosos agricultores en Instagram. Su propietario explica que ha modificado la máquina para sembrar maíz en doble línea y colocar simultáneamente la tubería del riego por goteo. Según sostiene, este sistema le ha permitido realizar ensayos de maíz empleando la mitad de agua.
La máquina aparece en un vídeo publicado por Dandoli Primi, empresa zaragozana, donde el agricultor detalla su funcionamiento dentro de una nave agrícola. La publicación ha superado los 2.400 ‘me gusta’ y ha generado una conversación en la que varios usuarios piden conocer los rendimientos obtenidos y el coste real de instalar el goteo.
Dos líneas de maíz y el gotero en medio
«Esta máquina es una John Deere de cuatro líneas que le compré a la cooperativa usada y la transformé», comienza explicando su propietario. La modificación permite trabajar mediante el sistema conocido como twin row, es decir, disponer el cultivo en doble línea. La sembradora abre dos líneas separadas entre sí por 20 centímetros y, durante la misma operación, extiende la tubería de goteo entre ambas. De acuerdo con las medidas facilitadas en el vídeo, la distancia entre el centro de cada pareja de líneas es de 1,40 metros.
«Aparte de la doble línea pone los goteros. Conforme siembra, va colocando el gotero entre las líneas», señala el agricultor. De este modo, la semilla y el sistema de riego quedan instalados en una sola pasada, con la tubería situada entre las dos hileras de maíz.
El twin row no es una técnica desconocida en el sector. La propia John Deere comercializa sembradoras configuradas para trabajar con líneas gemelas, aunque la máquina del vídeo es, según su propietario, una unidad usada que él mismo ha transformado y adaptado para colocar también el goteo.
La afirmación que ha abierto el debate
La declaración más llamativa llega cuando el agricultor habla de los ensayos realizados con maíz: «Con esta máquina he demostrado, lo que pasa es que nadie hace caso, he demostrado que con la mitad de agua se puede producir el maíz, con la mitad de agua por el sistema de siembra».
El vídeo, sin embargo, no indica cuántas hectáreas comprendieron esos ensayos, qué volumen de agua se utilizó, cuál fue la producción por hectárea ni con qué parcela de control se compararon los resultados. Por ello, la reducción del 50% debe entenderse como una afirmación de su propietario, no como una conclusión agronómica acreditada con datos publicados.
Esta ausencia de cifras es precisamente lo que varios agricultores han señalado en los comentarios. Uno de ellos plantea que ahorrar agua solo resultaría ventajoso si se mantiene el rendimiento del maíz: «Puedes gastar menos agua, pero si da 11 toneladas y no 17 toneladas, pues…». Otro usuario pone el foco en el coste de colocar una línea de goteo en cada siembra, mientras que otros piden al protagonista que explique el sistema con mayor detalle.
El rendimiento y los costes, las dos incógnitas
La propuesta resulta especialmente atractiva en un escenario en el que el agua y la energía representan una parte importante de los costes del regadío. Además, colocar la tubería mientras se siembra podría ahorrar una operación en el campo. Para valorar su rentabilidad, no obstante, sería necesario conocer el rendimiento final, el consumo de agua por hectárea, la densidad de plantas, el coste de la adaptación y la posibilidad de reutilizar el material de riego.
La máquina muestra, en cualquier caso, cómo el conocimiento práctico y la capacidad de transformar aperos usados pueden ofrecer nuevas soluciones en el campo.








