La Federación Andaluza de Caza (FAC) ha pedido a la Junta de Castilla-La Mancha y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) el cese inmediato de Beatriz Arroyo como directora del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), después de que la cuenta oficial del centro llamara «panfleto» a la Agenda Andaluza por la Caza, el documento de reivindicaciones trasladado por la federación a todos los partidos políticos de cara a las elecciones andaluzas.
Según ha informado la propia FAC, la petición se ha formalizado mediante una carta remitida al presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page y a la directora del CSIC, como entidades que rigen el IREC. En ella, la federación califica de «inaceptable y muy grave» la falta de respeto a la institución y a los cazadores andaluces, una situación que, según denuncia, se agrava por la ausencia de una disculpa pública cuatro días después de los comentarios publicados en X.
El mensaje del IREC que desencadenó la petición de cese
El detonante de esta petición fue la publicación de un mensaje desde la cuenta oficial del IREC en respuesta a la Federación Andaluza de Caza. La FAC había difundido una de sus siete reivindicaciones trasladadas a los partidos políticos andaluces, bajo el lema «La ciencia, motor de decisiones en materia de caza», dentro de su Agenda Andaluza por la Caza.
La respuesta del IREC fue: «Os ha quedado genial el panfleto, el apoyo a la ciencia “viste” mucho, pero en esa reivindicación se os ha olvidado matizar que os referís a “la ciencia que os conviene e interesa” (a algunos, claro), porque la que no… Esa no os vale (a algunos), ¿no?». Para la Federación Andaluza de Caza, ese comentario supone una falta de respeto a una entidad que representa a 100.000 cazadores andaluces y a un documento elaborado para trasladar propuestas electorales a todas las formaciones políticas.
Según la Real Academia Española, «panfleto» puede significar «libelo difamatorio» u «opúsculo de carácter agresivo». Por eso, la FAC considera especialmente grave que una institución científica vinculada a organismos públicos haya empleado ese término desde su cuenta oficial para referirse a las propuestas del sector cinegético andaluz.
Una carta dirigida a Page y al CSIC
En su carta, la Federación Andaluza de Caza reclama el cese inmediato de Beatriz Arroyo y dirige su petición tanto al presidente de la Junta de Castilla-La Mancha como a la directora del CSIC, al considerar que ambas instituciones forman parte de la estructura que rige el IREC. El Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos es un centro mixto participado por el CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
La FAC sostiene que la falta de respeto del IREC no puede despacharse como un simple exceso en redes sociales. A su juicio, el hecho de que no se haya producido una disculpa pública cuatro días después de los mensajes agrava la situación y confirma la necesidad de exigir responsabilidades en la dirección del centro.
El episodio adquiere así una dimensión institucional evidente. No se trata de una opinión particular emitida desde una cuenta privada, sino de una comunicación publicada por la cuenta oficial de un centro de investigación sostenido por organismos públicos y vinculado al Gobierno autonómico presidido por Emiliano García-Page.
La FAC denuncia la «deriva anticaza» de Beatriz Arroyo
La Federación Andaluza de Caza subraya que el mensaje del «panfleto» es solo el detonante de una situación que considera mucho más grave. En su nota, la FAC habla expresamente de la «deriva anticaza» de Beatriz Arroyo y cuestiona que la directora del IREC compatibilice su cargo al frente de una institución dedicada a los recursos cinegéticos con su pertenencia al Comité Científico de SEO/BirdLife.
Para la federación, esta circunstancia resulta especialmente problemática porque SEO/BirdLife mantiene desde hace años una postura muy crítica con distintas modalidades cinegéticas y promueve medidas restrictivas que afectan directamente al sector. Según la FAC, el IREC debería tener como finalidad generar conocimiento científico aplicado a la caza para facilitar una gestión rigurosa y sostenible, no contribuir a posiciones que, a su juicio, perjudican de forma reiterada a los cazadores.
En este sentido, la federación sostiene que los posicionamientos y argumentos técnicos de Beatriz Arroyo han contribuido en los últimos años a perjudicar gravemente a la actividad cinegética. La nota de prensa cita varios ejemplos concretos: la suspensión de capturas para el silvestrismo, la moratoria de caza de la tórtola europea (Streptopelia turtur), la posible prohibición de la munición de plomo y las crecientes restricciones a la caza de la codorniz común (Coturnix coturnix).
Codorniz, tórtola, plomo y silvestrismo
La denuncia de la FAC conecta con el contexto que Cazaflix ya había señalado el pasado mes de abril en una información sobre Beatriz Arroyo. En aquel artículo, Cazaflix destacaba que el nombre de la directora del IREC aparecía de forma recurrente en algunos de los principales frentes abiertos contra la caza en España, desde la codorniz y la tórtola hasta el plomo y el silvestrismo.
Ese contexto fue retomado posteriormente porJara y Sedal al informar sobre un nuevo estudio firmado por Arroyo que propone restringir la caza de perdiz roja (Alectoris rufa) con reclamo cerca de nidos ocupados de águila perdicera (Aquila fasciata). La noticia explicaba que el trabajo recomienda establecer una zona de amortiguación de 600 metros alrededor de los nidos y recogía también los matices introducidos por los autores sobre el alcance de sus conclusiones.
Tras esa publicación, el IREC respondió en X acusando a Jara y Sedal de difundir «bulos», «desinformación» y «discursos polarizados». Sin embargo, no señaló ningún dato falso concreto de la información. No desmintió que Beatriz Arroyo firmara el estudio, ni que el trabajo propusiera restricciones espaciales, ni que asociara una mayor exposición del nido a la actividad cinegética con una mayor probabilidad de fracaso reproductivo. La respuesta se limitó a descalificar el contenido y a remitir a una publicación del propio instituto.
La codorniz, el caso que más preocupa a la FAC
Entre todos los frentes citados, la FAC destaca especialmente la gestión de la codorniz común, actualmente en debate en el seno del Comité NADEG de la Comisión Europea. La federación asegura que Beatriz Arroyo ha defendido la aplicación de restricciones a su caza pese a reconocer públicamente, en el Foro Nacional de la Codorniz celebrado el pasado 11 de marzo en Valladolid, la ausencia de datos científicos concluyentes que justifiquen dichas medidas.
La FAC añade, además, que no se han tenido en cuenta los datos recabados por Coturnix, considerado el mayor proyecto científico de monitorización y seguimiento de esta especie. A juicio de la federación, esta circunstancia evidencia una «grave falta de rigor técnico y científico» y refuerza su petición de cese.
Este punto es especialmente sensible para el sector cinegético porque la codorniz común es una de las especies más representativas de la media veda y cualquier decisión adoptada en el marco europeo puede tener consecuencias directas sobre miles de cazadores y sobre buena parte del mundo rural.
Una falta de respeto a 100.000 cazadores andaluces
La Federación Andaluza de Caza recuerda que representa a 100.000 cazadores afiliados y considera que los hechos son incompatibles con la responsabilidad que conlleva dirigir un instituto de investigación científica aplicada a la caza. La entidad insiste en que la Agenda Andaluza por la Caza no era un documento partidista, sino una propuesta trasladada a todas las formaciones políticas para recabar compromisos concretos con el sector cinegético andaluz.
Precisamente uno de los siete puntos de esa agenda reclamaba que la ciencia fuese el motor de las decisiones en materia de caza. Para la FAC, que el IREC respondiera a esa reivindicación calificando el documento de «panfleto» demuestra una falta de respeto institucional y una actitud incompatible con la neutralidad que debería exigirse a un centro de investigación de estas características.
La federación sostiene que no se trata únicamente de un problema de tono. A su juicio, el mensaje publicado en X refleja una posición de fondo que viene perjudicando al sector desde hace años y que ahora se ha manifestado de forma abierta contra los cazadores andaluces.
Una crisis abierta en el IREC
Lo que comenzó como una respuesta despectiva en X se ha convertido en una crisis institucional para el IREC. La FAC no se conforma con una rectificación ni con una disculpa pública: exige el cese inmediato de Beatriz Arroyo al frente del instituto y ha elevado formalmente esa petición a las entidades que participan en su gobierno.
La pelota queda ahora en el tejado de la Junta de Castilla-La Mancha y del CSIC. La Federación Andaluza de Caza considera que el comentario del «panfleto» no es un hecho aislado, sino el detonante de una situación más profunda relacionada con la orientación del IREC bajo la dirección de Beatriz Arroyo.
El debate, por tanto, ya no se limita a una polémica en redes sociales. La FAC ha convertido el episodio en una cuestión institucional y exige responsabilidades al máximo nivel. En representación de sus 100.000 cazadores afiliados, pide el cese de la directora del IREC por lo que considera una grave falta de respeto y una trayectoria contraria a los intereses del sector cinegético.
