Icono del sitio Revista Jara y Sedal

Un agricultor graba un ejército de milanos avalanzándose sobre las codornices que salen al paso de la cosechadora: «Que me explique a mí alguien qué codorniz va a quedar aquí»

Las codornices siendo atacadas por los milanos.

No es la primera vez que en Jara y Sedal mostramos imágenes de aves depredadoras aprovechando el paso de la maquinaria agrícola para lanzarse sobre especies cinegéticas durante la cosecha. Pero las imágenes que traemos hoy sí representan la primera ocasión en la que vemos a un auténtico ejército de milanos actuar con semejante ferocidad, aguardando frente a una cosechadora para abalanzarse sobre las codornices en cuanto se ven obligadas a levantar el vuelo.

La escena ha sido grabada por el propio agricultor mientras avanza por una parcela todavía cubierta de vegetación y compartida desde la cuenta de Instagram del cazador y divulgador Gorka Serbal. Ante la máquina se concentra una enorme bandada de rapaces que sigue cada uno de sus movimientos, consciente de que la cosecha irá dejando al descubierto a las codornices comunes (Coturnix coturnix) refugiadas entre las plantas.

Aterrorizadas por la presencia de tantos depredadores, las pequeñas aves aguantan ocultas hasta el último momento. Levantar el vuelo significa exponerse inmediatamente al ataque de los milanos, pero permanecer entre la vegetación también resulta cada vez más peligroso conforme se aproxima la cosechadora.

Una bandada pendiente de cada movimiento de la cosechadora

Desde la cabina puede observarse cómo los milanos se desplazan por delante de la maquinaria. Las rapaces aprovechan el avance de la cosechadora, que va reduciendo progresivamente la superficie en la que pueden permanecer ocultas las codornices y obliga a salir a los animales que se refugian entre la vegetación.

El agricultor, sorprendido por el número de depredadores reunidos en la parcela, expresa en voz alta su preocupación por el destino de las aves: «Que me explique a mí alguien qué codorniz va a quedar aquí, con toda esta marabunta, madre mía, pobrecicas, hay que protegerlas, no se atreven a salir de la segadora porque el futuro es bastante jodido».

Las imágenes permiten apreciar precisamente ese comportamiento. Las codornices aguantan escondidas todo lo posible, incluso cuando la cosechadora se encuentra ya muy cerca, porque abandonar la cobertura vegetal supone quedar a merced de las rapaces que patrullan el terreno.

Una escena que evidencia la presión de los depredadores

La concentración de milanos alrededor de tractores y cosechadoras no es un comportamiento desconocido en el campo. Estas aves aprenden a relacionar el paso de la maquinaria agrícola con la aparición repentina de insectos, roedores y pequeñas aves, por lo que siguen su recorrido para aprovechar cualquier oportunidad de alimentarse.

Sin embargo, el elevado número de ejemplares que aparece en este vídeo convierte la cosecha en un auténtico corredor de peligro para las codornices. A medida que desaparece la vegetación, sus posibilidades de permanecer ocultas se reducen y las obliga a elegir entre mantenerse frente a la máquina o levantar el vuelo ante una bandada preparada para perseguirlas.

Salir de la versión móvil