Hoy es un día muy triste para los cazadores españoles. El sector cinegético acaba de perder a Juan Antonio Sarasketa, un referente indiscutible del sector cinegético y una de las voces más combativas en defensa del mundo rural y los cazadores. El histórico dirigente falleció durante la noche de ayer rodeado de su familia, dejando tras de sí una trayectoria difícil de igualar e imposible de olvidar. Vinculado desde niño al universo de las armas y la caza, el eibarrés fue durante años una figura habitual en medios de comunicación, entre los que se encuentra Jara y Sedal, y dejó artículos y discursos para el recuerdo en manifestaciones del sector y debates públicos en los que siempre hizo gala de su defensa a ultranza de la caza.
Nacido en 1942 en el seno de una histórica familia armera vasca, Sarasketa creció literalmente sobre una fábrica de escopetas. Descendiente del armero real de Alfonso XIII, dedicó buena parte de su vida a la defensa de la caza, actividad que siempre entendió como «una forma de entender la vida». Su figura trascendió el ámbito puramente cinegético hasta convertirse en símbolo para miles de aficionados de toda España.
Durante años presidió la Oficina Nacional de la Caza (ONC) y fue fundador de ADECAP, la Asociación para la Defensa del Cazador y del Pescador. Desde ambas entidades lideró movilizaciones históricas y protagonizó algunos de los discursos más recordados por el sector frente a iniciativas políticas contrarias a la actividad cinegética.
Un defensor incansable del cazador
Sarasketa nunca rehuyó la confrontación pública cuando consideraba que la caza estaba siendo atacada. En 2022 volvió a situarse en el centro del debate tras un duro alegato contra la Ley de Bienestar Animal impulsada por el Gobierno. Entonces hizo un llamamiento a los cazadores para salir a las calles y defender unidos sus derechos.
«¿Y cuál sería la solución, la única, para frenar a estos pelamingas indocumentados? Unión granítica y manifestarnos todos sin excepciones en Madrid 15 días antes de las elecciones generales», aseguró entonces durante una intervención radiofónica que tuvo una enorme repercusión en el sector. Su discurso, directo y sin concesiones, conectó durante décadas con miles de aficionados. En numerosas ocasiones defendió que la caza era imprescindible para el equilibrio natural y la gestión de determinadas especies. «Somos predadores por naturaleza», repetía a menudo ante los micrófonos de los medios.
Además de dirigente cinegético, Sarasketa destacó como escritor, articulista y divulgador. Colaboró con distintos medios especializados como Jara y Sedal y compartió jornadas de caza y amistad con figuras como Miguel Delibes. Israel Hernández, director de este medio al que le unía una gran amistad, llegó a definirle como «el padre de todos los cazadores».
Premio Miguel Delibes y referente del sector
En 2017 recibió el Premio Miguel Delibes durante la Feria Venatoria de Almazán como reconocimiento a toda una vida dedicada a la defensa del sector cinegético. El Ayuntamiento soriano destacó entonces su labor al frente de la ONC y su trabajo constante en favor de cazadores, rehaleros, agricultores y profesionales vinculados al medio natural.
Quienes le conocieron destacan especialmente su capacidad para emocionar al público en sus discursos y su enorme carisma personal. Organizó movilizaciones multitudinarias, defendió el papel del cazador en la conservación y participó activamente en debates relacionados con la sobrepoblación de fauna silvestre, la legislación de armas o los daños agrícolas provocados por especies cinegéticas. Pero más allá del personaje público, Sarasketa representaba para muchos la imagen del cazador clásico: hombre de monte, amante de los perros y defensor de la ética cinegética. «No es mejor cazador el que más piezas mata», afirmaba con frecuencia.
Su fallecimiento ha caído como un mazazo dentro del sector cinegético, donde era considerado una figura histórica y uno de los grandes referentes de las últimas décadas.
Desde el equipo de Jara y Sedal nos sumamos al dolor de su familia y amigos y les transmitimos a través de estas líneas nuestro más sentido pésame por la marcha de este extraordinario cazador cuyo legado siempre estará presente entre nosotros.
