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Prohiben la recogida nocturna de aceituna que acababa con miles de aves como los zorzales en Andalucía

Los zorzales mueren con la recogida nocturna de la aceituna. © Shutterstock

Los agricultores andaluces que cultivan olivar en seto tampoco podrán recurrir esta campaña a las cosechadoras cabalgantes durante la noche. Al igual que en años anteriores, la Junta de Andalucía ha decidido mantener durante un año más la suspensión de esta práctica entre el ocaso y el orto, una restricción adoptada para evitar daños sobre las aves que utilizan estos cultivos como refugio y lugar de descanso durante la migración y la invernada.

La medida figura en la Resolución de 30 de julio de 2026 de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad, publicada el pasado 5 de agosto en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Su alcance es concreto: afecta a la recolección nocturna de aceituna en olivar en seto mediante cosechadoras cabalgantes, no a cualquier recogida de aceituna realizada durante la noche.

La suspensión permanecerá vigente durante un año desde su publicación. Únicamente quedan fuera las parcelas en las que se desarrollen proyectos experimentales de I+D, sin carácter comercial y expresamente autorizados por la Consejería, destinados a probar sistemas capaces de hacer compatible esta forma de cosecha con la conservación de las aves.

Más de 8.000 aves detectadas en los estudios

La decisión tiene su origen en los posibles efectos de las máquinas sobre las aves que permanecen refugiadas durante la noche en los olivares. La propia resolución recuerda que, en amplias regiones agrícolas, estos cultivos constituyen algunas de las pocas superficies arboladas disponibles para el cobijo y descanso de numerosas especies. «En grandes regiones agrícolas los olivares constituyen las únicas zonas arboladas que dan cobijo y reposo a numerosas especies de las aves silvestres», recoge literalmente la resolución.

Para analizar el problema, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), junto con otros organismos de la Junta, desarrolló un proyecto sobre el impacto de la recolección mecanizada nocturna en el olivar en seto. En las experiencias realizadas se llevaron a cabo 44 controles de campo sobre 137 hectáreas y se contabilizaron 8.127 aves pertenecientes a 66 especies diferentes.

Los trabajos concluyeron que estos olivares albergan una avifauna importante y que la cosecha nocturna provoca efectos negativos sobre determinadas especies. También señalaron que las medidas disuasorias ensayadas hasta ahora no han conseguido eliminar esos efectos, aunque la propia resolución precisa que en el 30 % de la superficie controlada fueron nulos o muy bajos.

La Junta mantiene por ello el criterio preventivo mientras continúan estudiándose posibles soluciones técnicas. La resolución deja abierta incluso la posibilidad de levantar la suspensión si futuros estudios encuentran métodos suficientemente seguros y contrastados para evitar los daños.

ASAJA reclama que no se aplique una prohibición general

La continuidad de la medida ha provocado nuevamente las críticas de las organizaciones agrarias. ASAJA Cádiz considera que la restricción perjudica especialmente a una provincia en la que la aceituna madura antes que en buena parte del resto de Andalucía y donde la recolección puede comenzar con temperaturas diurnas todavía elevadas.

«La maduración del fruto en Cádiz se adelanta respecto a la mayor parte de Andalucía y la campaña de recolección comienza cuando las temperaturas diurnas continúan siendo elevadas. Esta circunstancia condiciona decisivamente la calidad del fruto y, por tanto, la calidad del aceite obtenido. Cuando el fruto permanece durante horas sometido a temperaturas elevadas aumenta su respiración, se aceleran los procesos enzimáticos y microbiológicos y se favorecen fenómenos de oxidación y fermentación que repercuten negativamente sobre sus características físico-químicas y organolépticas», sostiene la organización.

ASAJA Cádiz ha pedido por ello que se estudie un régimen excepcional que tenga en cuenta las características climáticas y agronómicas de cada zona. La organización propone analizar conjuntamente el momento de maduración de la aceituna, las temperaturas existentes durante la campaña, la evolución de la calidad del fruto según la hora de cosecha y la presencia efectiva de aves migratorias.

La oposición del sector se ha reforzado este martes, 11 de agosto, después de que ASAJA-Andalucía haya reclamado a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente el restablecimiento de la recolección nocturna en los olivares en seto. La organización sostiene que los estudios realizados durante los últimos años reflejan una afección sobre las aves mucho menor de la estimada inicialmente y defiende que las restricciones se concentren únicamente en aquellos lugares o circunstancias en los que se acrediten impactos concretos.

Mientras ese debate continúa abierto, la resolución ya está en vigor y la Junta ha previsto reforzar su vigilancia. El plan de inspección contempla al menos 80 controles nocturnos en fincas de olivar superintensivo de Andalucía durante el periodo de cosecha para comprobar que no se utilizan cosechadoras cabalgantes entre la puesta y la salida del sol.

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