El fenómeno editorial de Viejas historias de furtivos olvidados sigue creciendo sin freno. Tras el inesperado éxito que convirtió al título en el mayor bombazo comercial de la historia de Librosdecaza.com, la segunda edición ya está prácticamente agotada y la editorial ha movido ficha: hay otras dos tiradas encargadas, una en tapa blanda y otra en tapa dura, para dar respuesta al aluvión de pedidos.
El libro, firmado por Israel Hernández, director de Jara y Sedal y Cazaflix, salió oficialmente a la venta el pasado 19 de diciembre y dejó claro desde el primer momento que no era un lanzamiento más. En apenas unos días se había colado en muchísimas casas, corriendo de mano en mano, comentado en chats y recomendado entre lectores que buscaban algo más que un relato cómodo.
Lo que parecía un pico puntual se ha convertido en una tendencia sostenida. La primera edición voló en menos de diez días y ahora, cuando aún no ha pasado ni un mes desde que se reanudaron los envíos con normalidad gracias a la reimpresión, vuelve a repetirse la misma escena: stock al límite y nuevas imprentas en marcha.
Un éxito que no da tregua y obliga a reimprimir otra vez
Desde la editorial ya se trabaja para evitar que la historia se repita: que el libro vuelva a desaparecer de la tienda durante días. Y por eso, además de apurar la segunda tirada, se han encargado dos nuevas ediciones que llegarán en doble formato, algo poco habitual en lanzamientos tan recientes.
La decisión responde a una realidad evidente: hay lectores que quieren el libro para leerlo y punto, pero también otros que lo buscan como pieza de biblioteca. Y ahí entra la apuesta por la tapa dura, pensada para quienes prefieren una edición más cuidada, mientras que la tapa blanda permitirá mantener el ritmo de distribución con un formato más accesible.
La temática —la España rural del siglo XX, el monte, el hambre, la supervivencia— ha conectado con un público muy amplio, incluso con quienes no suelen comprar libros de este tipo. Y eso, en un mercado tan específico, es lo que marca la diferencia.
Historias duras, memoria rural y una acogida que sorprende
Parte del tirón está en el tono: no hay adornos ni postureo. Son relatos crudos y humanos, construidos a partir de testimonios reales y memoria oral, con esa mezcla de dureza y verdad que engancha sin necesidad de exagerar nada.
El propio Israel Hernández reconocía recientemente que no esperaba algo así. «Estoy abrumado y profundamente agradecido por la acogida que ha tenido el libro. Sabemos que esta temática despierta interés en nuestro público, pero jamás imaginé una respuesta así», afirmó.
Y añadió otra frase que resume bien por qué la obra está funcionando: «Son historias duras, humanas y reales, el reflejo de lo que hemos sido y de lo vivido en miles de familias españolas. Que hayan conectado de esta manera es algo que me emociona de verdad».
Con la segunda edición ya casi agotada y otras dos reimpresiones en camino, Viejas historias de furtivos olvidados se confirma como uno de esos casos en los que el boca a boca manda de verdad.
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