La presión de la avispa asiática sobre los colmenares se ha convertido en uno de los mayores problemas para los apicultores de buena parte del norte de España. Sin embargo, pocas veces puede contemplarse de una manera tan clara como en las imágenes compartidas por la trabajadora forestal y creadora de contenido Laura Vallejo.
En el vídeo, publicado en su perfil de Instagram, la joven recorre un colmenar cuyas cajas están rodeadas por diferentes sistemas defensivos. Allí consigue grabar a varias velutinas apostadas alrededor de las entradas, esperando el momento preciso para abalanzarse sobre las abejas. «Jamás había visto de tan cerca cómo las velutinas están acabando con las abejas», reconoce al comienzo de la grabación, sorprendida por la intensidad del ataque.
Arpas eléctricas para proteger las colmenas
Las colmenas que aparecen en las imágenes se encuentran protegidas mediante mallas y arpas eléctricas, unas estructuras formadas por cables separados a una distancia que permite el paso de las abejas, pero que dificulta el vuelo de las avispas asiáticas. «Estas colmenas están protegidas con arpas electrificadas para intentar frenarlas. Las abejas escapan y ellas se quedan atrapadas entre las rejillas», explica Vallejo mientras muestra el sistema instalado por los apicultores.
El funcionamiento de estas barreras se basa en la diferencia de tamaño entre ambos insectos. Las abejas pueden atravesar los cables, mientras que las velutinas, considerablemente más grandes, corren el riesgo de tocar dos de ellos y recibir una descarga. Aun así, algunas consiguen superar las defensas o permanecer cerca de las piqueras. Es precisamente allí donde la trabajadora forestal encuentra una de ellas inmóvil sobre la pared frontal de una caja, aguardando a que aparezca alguna obrera.
Una velutina apostada junto a la entrada
«Mira cómo se pone de guardiana en la entrada», señala mientras enfoca al ejemplar. Apenas unos instantes después, la avispa se lanza sobre una abeja y desaparece entre la vegetación del suelo con su presa. La escena provoca la reacción inmediata de Vallejo: «¡Se la está comiendo! ¡No! Mira, mira… ¡La abeja! ¡Ay, pobrecita!». La grabación muestra después al insecto entre las hojas, sujetando a la abeja que acaba de capturar.
Según relata la autora del vídeo, no se trata de un ataque aislado. «Están cazándolas. Es que estás aquí cinco minutos y se llevan igual 20 o 30 en cinco minutos», asegura antes de mostrar su preocupación por la magnitud del problema: «¿Qué nos va a quedar con esta plaga? De verdad, os lo juro, estoy traumatizada total».
La presencia constante de velutinas delante de las colmenas no solo provoca la muerte directa de numerosas abejas. También puede hacer que las obreras reduzcan sus salidas para recoger polen y néctar, debilitando progresivamente la colonia.
Una especie invasora que mantiene en jaque a los apicultores
La Vespa velutina, originaria del sudeste asiático, fue detectada por primera vez en España en 2010. Desde entonces ha avanzado especialmente por Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Cataluña, aunque ya se ha localizado en otros territorios.
El propio Ministerio para la Transición Ecológica identifica la depredación de abejas y otros insectos como uno de sus principales impactos. Su estrategia nacional de control contempla la vigilancia, la localización y eliminación de nidos y la protección de los colmenares.
El vídeo de Laura Vallejo muestra la dificultad de esa lucha. Incluso con arpas eléctricas y mallas instaladas, las velutinas continúan merodeando alrededor de las cajas. Para los apicultores, cada jornada de actividad supone vigilar las colmenas y tratar de frenar a una especie invasora que ha aprendido a esperar justo donde las abejas son más vulnerables.
