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El truco de los cazadores para evitar garrapatas que ahora copian los senderistas

Un cazador camina junto a la hierba. © Ángel Vidal

Cuando comienza a hacer buen tiempo, el contacto del ser humano con la naturaleza se multiplica. Senderistas, aficionados a la fotografía o recolectores salen al campo con más frecuencia, pero también lo hacen los riesgos asociados al medio natural. Entre ellos, las garrapatas se han consolidado como una de las principales preocupaciones por su capacidad de transmitir enfermedades.

En este contexto, un método conocido desde hace tiempo en el ámbito cinegético está ganando popularidad fuera de él. Se trata de una solución tan simple como eficaz, que no requiere grandes inversiones ni productos complejos, pero que puede marcar la diferencia en una jornada en el monte. Muchos usuarios que pisan terreno con vegetación alta ya han comenzado a adoptarlo tras comprobar sus resultados, especialmente en zonas donde estos parásitos son abundantes.

Una barrera física que marca la diferencia

El truco consiste en el uso de polainas, un accesorio habitual entre cazadores que actúa como una barrera física frente a las garrapatas y que puede adquirirse por menos de 11 euros. Estas prendas cubren la parte inferior de la pierna, impidiendo que los parásitos trepen por el pantalón hasta alcanzar la piel.

Fabricadas con materiales transpirables, impermeables y resistentes al viento, las polainas están diseñadas para soportar el contacto con matorrales, zarzas o zonas húmedas. Además, incorporan sistemas de cierre como velcro o cremallera, junto a bandas elásticas que sellan completamente el paso.

© Amazon

Su utilidad no se limita únicamente a evitar garrapatas. También protegen frente al barro, la humedad o pequeños arañazos, lo que las convierte en un complemento versátil para cualquier actividad en el campo.

Muchos cazadores las utilizan desde hace años de forma habitual, especialmente en épocas de mayor actividad de estos parásitos, y ahora su uso se está extendiendo a otros perfiles de usuarios.

El refuerzo con repelente multiplica la eficacia

Para aumentar la protección, algunos combinan las polainas con productos repelentes específicos. Uno de los más utilizados es Diptrón, que actúa como una barrera olfativa capaz de desorientar a las garrapatas antes de que lleguen a adherirse.

© Amazon

Aplicado sobre las propias polainas antes de salir al campo, este sistema ofrece una doble defensa: por un lado, el obstáculo físico del tejido; por otro, la acción química del repelente. Este método combinado ha demostrado ser especialmente eficaz en entornos con alta presencia de estos parásitos, y su uso se ha ido extendiendo entre quienes pasan largas jornadas en la naturaleza.

Un riesgo que no debe subestimarse

Las garrapatas no son solo una molestia puntual. Su picadura puede implicar riesgos importantes para la salud, ya que pueden transmitir enfermedades como la fiebre botonosa o la enfermedad de Lyme. Estas patologías, si no se detectan a tiempo, pueden derivar en complicaciones serias, lo que ha llevado a muchos usuarios del medio natural a extremar las precauciones.

Por eso, soluciones tan sencillas como el uso de polainas están cobrando cada vez más relevancia. En muchos casos, prevenir con medidas básicas evita problemas mayores y permite disfrutar del campo con mayor tranquilidad.

Si quieres adquirir las polainas, puedes hacerlo a través de este enlace a Amazon. Para más información sobre el Diptrón, accede a este otro enlace.

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