Una Citroën C15 suele resultar familiar a quienes pasan buena parte de su tiempo entre pueblos y caminos. Lo menos habitual es encontrarla atravesando el desierto marroquí con tres amigos del Bierzo a bordo. Gonzalo, Marcos y Nico han elegido esta furgoneta para participar en el Chatarras Raid 2026, un viaje que pone a prueba tanto al vehículo como a sus ocupantes.
Según ha contado El Bierzo Digital, los tres bercianos afrontan un itinerario de seis etapas entre Tánger y Marrakech, con final previsto para el próximo 6 de noviembre. Por delante tienen pistas y tramos desérticos en los que deberán combinar orientación, resistencia mecánica y capacidad para resolver los problemas del recorrido.
Una C15 para enfrentarse a las pistas de Marruecos
La elección del vehículo es uno de los grandes atractivos de esta historia. Frente a las preparaciones que suelen asociarse a las aventuras por el desierto, los tres amigos han apostado por una C15. Una furgoneta reconocible para muchos lectores y que, en esta ocasión, tiene por delante un escenario muy distinto al de los caminos del Bierzo.
La organización del Chatarras Raid presenta la cita como una aventura en la que pesan el compañerismo y las ganas de disfrutar del recorrido. Su edición de noviembre de 2026 tiene Marrakech como destino y se desarrolla a lo largo de seis etapas por territorio marroquí.
Para los bercianos, el reto consiste en completar ese trayecto con su furgoneta y compartir la experiencia. El estado de las pistas, la navegación y la resistencia del vehículo forman parte de una propuesta cuyo atractivo está precisamente en afrontar el viaje con una montura poco habitual para estas expediciones.
Una decoración familiar y ayuda para las comunidades locales
La C15 lleva, además, un detalle que la distingue de cualquier otra: ha sido pintada a mano por los hijos de los participantes. Los pequeños han intervenido en su decoración antes de que la furgoneta emprendiese camino hacia Marruecos, dejando una huella familiar en el vehículo que acompaña a los tres amigos.
Ese trabajo convierte la carrocería en una parte más de la historia. Mientras Gonzalo, Marcos y Nico se encargan de afrontar las etapas, los dibujos de sus hijos viajan con ellos. Es también una manera de hacer partícipes a las familias de una aventura que se desarrolla a muchos kilómetros de casa. El viaje tiene asimismo una vertiente solidaria. Los participantes transportan ropa y material escolar para entregarlos a comunidades locales y asociaciones con las que colabora la organización, según la información publicada por el medio berciano.
Con la llegada a Marrakech prevista para el 6 de noviembre, los tres amigos tienen un objetivo concreto: completar el recorrido a bordo de su C15. Si lo consiguen, la furgoneta regresará al Bierzo con algo más que kilómetros acumulados y una decoración que difícilmente pasará desapercibida.
