Icono del sitio Revista Jara y Sedal

Los científicos no dan crédito: emerge una trampa de caza de hace 1.500 años tras el deshielo en Noruega

Restos de cuernas encontrados. © YouTube

El deshielo acelerado de los glaciares no solo está transformando el paisaje ártico, también está sacando a la luz vestigios ocultos durante siglos. Es lo que acaba de ocurrir en Noruega, donde un equipo de investigadores ha documentado uno de los hallazgos arqueológicos más sorprendentes de las últimas décadas: un sistema de caza de renos perfectamente conservado bajo el hielo.

El descubrimiento ha sido posible gracias a la iniciativa Secrets of the Ice, en la que participan científicos del Museo Universitario de Bergen. A más de 1.400 metros de altitud, los arqueólogos han localizado una compleja red de estructuras de madera que permanecía intacta desde hace más de un milenio. Lejos de tratarse de restos aislados, los investigadores han identificado un entramado completo de postes y ramas talladas que conformaban una gran trampa diseñada para conducir a los renos hacia su captura.

El retroceso del glaciar ha dejado a la vista esta estructura de caza. © Universitetsmuseet/UiB/Thomas Bruen Olsen

Un sistema de caza único en Europa

La estructura descubierta revela un nivel de planificación sorprendente. Se trata de un sistema en forma de embudo, con largas empalizadas que dirigían a las manadas hacia un recinto cerrado donde los animales quedaban atrapados. Según el arqueólogo Øystein Skår, «este es el primer sistema de captura masiva de madera que emerge del hielo en Noruega, y probablemente también sea único en el contexto europeo».

Entre los restos hallados destacan puntas de lanza de hierro, fragmentos de flechas, arcos y utensilios de madera, además de cornamentas de reno con marcas de corte. La conservación es tan extraordinaria que algunos elementos aún muestran huellas de herramientas utilizadas hace siglos.

Puntas de lanza encontradas.

El arqueólogo Leif Inge Åstveit subraya la relevancia del hallazgo: «Una trampa masiva de madera con 1.500 años de antigüedad es un artefacto único en Noruega y el conjunto de Europa». También se han encontrado cuernas decoradas que podrían haber tenido un uso simbólico o ritual.

El hielo como cápsula del tiempo

Los expertos explican que la excepcional conservación de estos materiales se debe a un periodo de enfriamiento iniciado en el siglo VI, que mantuvo los objetos congelados durante siglos. Sin embargo, el actual aumento de las temperaturas está provocando el deshielo de estos glaciares, liberando piezas arqueológicas que hasta ahora permanecían ocultas. Este tipo de hallazgos no solo aporta información sobre las técnicas de captura de animales, sino también sobre la organización social y la relación con el entorno de las comunidades antiguas. Hasta ahora, en Europa se conocían principalmente sistemas de caza construidos en piedra, por lo que este descubrimiento en madera resulta especialmente valioso.

Las cuernas de los renos evidencian para qué especie fue utilizada la trampa. © Universitetsmuseet/UiB/Leif Inge Åstveit

Para evitar su deterioro, la zona ha sido protegida bajo la Ley de Patrimonio Cultural de Noruega y los objetos recuperados han sido trasladados al Museo Universitario de Bergen, donde serán estudiados en profundidad.

El deshielo, una amenaza global

Más allá del valor arqueológico, el hallazgo pone de relieve una realidad preocupante: la rápida pérdida de hielo en el planeta. Según los científicos, entre 1976 y 2024 han desaparecido más de 9.000 millones de toneladas de hielo en todo el mundo. Las regiones más afectadas incluyen Alaska, la Patagonia y amplias zonas del Ártico. En la Antártida, la pérdida alcanza unas 136.000 millones de toneladas al año, mientras que Groenlandia pierde cerca de 267.000 millones anuales, contribuyendo al aumento del nivel del mar.

El investigador Thomas Slater advierte: «El aumento de las temperaturas atmosféricas ha sido el principal impulsor de la disminución del hielo marino del Ártico y los glaciares de montaña en todo el mundo, mientras que el aumento de la temperatura del océano lo ha sido de la capa de hielo de la Antártida». Este tipo de descubrimientos, cada vez más frecuentes, evidencian cómo el cambio climático no solo transforma el presente, sino que también está desenterrando fragmentos olvidados del pasado.

Salir de la versión móvil