Cada vez son más los jóvenes españoles que desarrollan su carrera profesional vinculada al medio natural fuera de nuestras fronteras. Uno de ellos es Pablo Alberto Amrein, que trabaja en la División de Pesca de Estados Unidos y que recientemente ha compartido en redes sociales un vídeo mostrando cómo es un día cualquiera en su puesto. La publicación ha despertado el interés de cientos de aficionados a la pesca y la conservación, curiosos por conocer el trabajo que hay detrás de la gestión de los recursos acuáticos.
Lejos de la imagen romántica de pasar la jornada junto al agua, su rutina combina tareas de oficina, análisis técnico, cartografía digital y trabajo de campo. El vídeo, publicado en Instagram, acumula numerosas interacciones y comentarios de seguidores sorprendidos por la variedad de funciones que desempeña.
Amrein comienza la jornada explicando que el día anterior había estado pescando con su jefe, motivo por el que se levanta «con cara de matado». Tras ducharse, desayunar y preparar la mochila, se dirige a su puesto de trabajo, aprovechando el trayecto en coche para llamar a familiares y amigos en España. Una vez llega a la oficina, lo primero que hace es fichar y poner en marcha los programas informáticos que utilizará durante la mañana.
Revisar proyectos para proteger la vida acuática
La primera tarea del día consiste en analizar los planos de una infraestructura que se va a construir. El objetivo es comprobar que la obra no genere impactos negativos sobre los ecosistemas acuáticos ni sobre las especies que habitan en ellos. Se trata de una labor habitual en muchas agencias de gestión ambiental de Estados Unidos, donde las administraciones deben evaluar cómo determinadas actuaciones pueden afectar a ríos, arroyos, humedales o masas de agua artificiales.
Después de esa revisión técnica, Amrein dedica alrededor de dos horas a trabajar con ArcGIS, uno de los programas de información geográfica más utilizados del mundo. Con él elabora mapas relacionados con charcas privadas cuyos propietarios han solicitado autorización para liberar peces. Según explica en el vídeo, muchos de estos permisos están vinculados al control de la vegetación acuática mediante determinadas especies de peces, por lo que las administraciones deben comprobar previamente las características de cada enclave.
Del ordenador al trabajo de campo
Terminada la parte más administrativa de la mañana, llega el momento de salir a la calle. Junto a un compañero, se desplaza en una camioneta oficial para inspeccionar una de esas charcas privadas. La visita resulta rápida, aunque les permite comprobar sobre el terreno la presencia de fauna y las condiciones del lugar antes de emitir los informes correspondientes. Este tipo de inspecciones forman parte de los procedimientos habituales para autorizar determinadas actuaciones relacionadas con la gestión de peces y ecosistemas acuáticos.
De regreso a la oficina, la jornada continúa con otras tareas menos visibles pero igualmente necesarias. Entre ellas figura la elaboración de una lista de material para una nueva actividad que pondrán en marcha próximamente, así como la recepción de nuevas cintas de medición para peces que los técnicos llevarán consigo durante las salidas de campo. El joven también muestra uno de los proyectos más curiosos del día: la llegada de un acuario que varios trabajadores instalarán en la entrada de la oficina.
Formación continua y una afición que también marca su tiempo libre
La última parte de la jornada la dedica a completar una formación específica sobre pasaje de peces, un ámbito fundamental para garantizar que determinadas infraestructuras no impidan los desplazamientos naturales de las especies acuáticas.
Aunque su intención inicial era terminar el día pescando, una intensa lluvia frustró sus planes. Por ello regresó directamente a casa, aprovechando el trayecto para escuchar varios pódcast especializados sobre pesca y migración de peces en la costa este estadounidense. «Hoy ha sido un día de bastante oficina. Hay otros que son más divertidos», comenta al final del vídeo, invitando a sus seguidores a proponer contenidos sobre otros aspectos de su trabajo.
La publicación ha recibido numerosos mensajes de apoyo y admiración. Entre ellos destaca el de varios usuarios que le felicitan por la experiencia profesional que está viviendo, mientras otros incluso preguntan cómo pueden seguir un camino similar para trabajar algún día en la gestión de la pesca y la conservación de los ecosistemas acuáticos.
