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‘Con la luna por testigo’, la serie de esperas más vista de España, estrena un nuevo capítulo

© Israel Hernández

Hay jabalíes que aparecen una noche y desaparecen para siempre. Otros, en cambio, terminan convirtiéndose en una auténtica obsesión. Ese es el punto de partida de ‘Jabalíes en la sombra’, el nuevo capítulo de Con la luna por testigo, la serie de Cazaflix dedicada a las esperas nocturnas y a todo cuanto sucede antes de ocupar el puesto.

En esta ocasión, Rubén, Israel y Marcos continúan tras los pasos de un viejo macareno que conoce perfectamente el terreno y que, por el momento, siempre parece ir un movimiento por delante de ellos. La primera espera se prolonga hasta cerca de las cuatro de la madrugada, cuando una silueta se acerca al puesto y obliga a contener la respiración.

El monocular térmico permite descubrir que no se trata del gran macho que buscan, sino de una jabalina acompañada por sus crías. La correcta identificación evita cometer un error y vuelve a demostrar que, en la oscuridad, observar con calma resulta tan importante como saber disparar.

Leer el monte antes de que caiga la noche

A la mañana siguiente, los protagonistas recorren el coto en busca de huellas, bañas, rascaderos y pasos utilizados por los animales. El calor condiciona sus movimientos y los obliga a permanecer durante buena parte del día en zonas frescas y tranquilas, antes de salir al anochecer hacia los cultivos y los puntos de agua.

El episodio muestra así el trabajo que existe detrás de una espera. No basta con sentarse junto al rifle y aguardar la llegada de los jabalíes: hay que conocer el terreno, interpretar cada señal y tratar de averiguar por dónde entrarán cuando desaparezca la luz. Buena parte de ese aprendizaje procede de quienes llevan muchos años pisando el campo. Una de las frases del capítulo lo resume de manera sencilla: «Para aprender a esperar a los jabalíes solo hacen falta tres cosas: escuchar a los viejos, ver muchas lunas y meter la pata».

Esa transmisión de conocimientos vuelve a estar representada por Israel Hernández y su hijo Marcos. El pequeño continúa descubriendo junto a su padre las sensaciones de sus primeras esperas, desde los sonidos que rompen el silencio hasta la emoción provocada por la entrada de los animales.

Un primer disparo que se marcha alto

Al caer la tarde, una piara entra finalmente en los bancales de cereal. Rubén observa con atención a los animales, selecciona un ejemplar joven y se prepara para disparar a una distancia cercana a los 200 metros. Sin embargo, en el momento decisivo se precipita al apretar el gatillo y la bala pasa por encima del jabalí.

La detonación rompe la tranquilidad del campo y los animales desaparecen entre la oscuridad. El fallo deja una importante lección para Rubén, que analiza lo ocurrido y comprende que un gesto aparentemente insignificante puede arruinar el trabajo realizado durante toda la jornada.

Una noche que todavía no ha terminado

Pese al error, los protagonistas deciden permanecer en el puesto. El cereal continúa siendo un poderoso reclamo para los jabalíes y todavía quedan horas por delante. En una espera, levantarse demasiado pronto puede significar perder una oportunidad que quizá tarde semanas en repetirse.

A partir de ese momento, cualquier ruido vuelve a cobrar importancia. La oscuridad es absoluta y los dispositivos térmicos se convierten en los ojos de los cazadores, que escudriñan los bancales mientras aguardan un nuevo movimiento.

Lo que sucede después constituye uno de los momentos de mayor tensión del capítulo. La distancia, los nervios y la experiencia adquirida tras el primer error vuelven a poner a prueba a Rubén en un desenlace que puede verse en el octavo episodio de Con la luna por testigo, disponible gratuitamente en YouTube.

El viejo macareno continúa en la sombra

Por encima de todo lo ocurrido durante la jornada sigue planeando la presencia del gran protagonista de esta historia: el viejo jabalí al que llevan tiempo intentando adelantarse. Rubén sabe que se mueve por la zona, ha estudiado sus recorridos y conoce algunos de los lugares que frecuenta, pero encontrarse con él resulta mucho más difícil.

Un macareno que ha alcanzado una edad avanzada lo ha conseguido porque sabe detectar cualquier cambio y evita exponerse cuando algo le hace desconfiar. Esa capacidad para desaparecer cuando todo parece preparado convierte su búsqueda en una batalla de paciencia, observación y resistencia frente al cansancio.

‘Jabalíes en la sombra’ es el segundo capítulo de la tercera temporada y el octavo de Con la luna por testigo. La nueva entrega reúne esperas reales, gestión de daños agrícolas, aprendizaje entre generaciones y el uso de equipos térmicos como el binocular Nocpix Quest y el monocular Nocpix Vista H50R, dotado de telémetro.

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