Cuatro personas resultaron heridas durante una jornada de desarme celebrada el miércoles 12 de agosto en Tzintzuntzan, un municipio del estado mexicano de Michoacán. El accidente se produjo cuando un militar comenzó a cortar un rifle con una sierra eléctrica sin que aparentemente se hubiera detectado la presencia de un cartucho en su interior.
El momento quedó grabado por uno de los asistentes. En las imágenes se observa al miembro del Ejército, perteneciente al 12.º Batallón de Infantería de la XXI Zona Militar, equipado con guantes y una pantalla de protección mientras trabaja sobre el rifle, colocado encima de una mesa. La sierra levanta una gran cantidad de chispas y, pocos segundos después, se escucha una fuerte detonación que obliga al militar y a las personas situadas alrededor a apartarse precipitadamente.
La detonación proyectó esquirlas contra varios de los asistentes que contemplaban la destrucción del arma. Cuatro hombres, de 56, 47, 51 y 35 años, sufrieron heridas en las piernas, los glúteos y uno de los brazos. El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó posteriormente el número de afectados y aseguró que ninguno presentaba lesiones de gravedad.
Un cartucho habría permanecido dentro del rifle
Las primeras informaciones describieron lo ocurrido como un disparo accidental. Sin embargo, el gobernador explicó que no se habría producido un disparo directo con la salida normal de un proyectil por el cañón, sino la detonación de un cartucho dentro del propio rifle mientras este era cortado.
Ramírez Bedolla apuntó como hipótesis que «seguramente algún cartucho se quedó en el cargador o en la recámara». El responsable estatal indicó que esa munición pudo quedar atrapada sin que fuera detectada antes de comenzar el procedimiento, aunque serán la investigación y el informe de la Secretaría de la Defensa Nacional los que deberán establecer con precisión qué sucedió.
La detonación habría provocado la fragmentación de parte del cartucho o del rifle, cuyas esquirlas alcanzaron a las personas situadas cerca de la mesa. Las imágenes muestran que el militar llevaba elementos de protección individual, pero también que numerosos civiles presenciaban la operación desde una distancia reducida y sin una barrera física que los separase del punto de corte.
Los primeros reportes publicados tras el accidente ofrecieron versiones contradictorias sobre el número de personas trasladadas a un centro sanitario. La información más detallada, atribuida a la Coordinación Estatal de Protección Civil, señala que solamente uno de los cuatro heridos necesitó ser llevado al Hospital Regional de Pátzcuaro. El hombre recibió atención médica y fue dado de alta durante la tarde del mismo miércoles. El resto de los afectados no habría necesitado hospitalización.
