Parecía un bastón de ceremonia, de esos que uno imagina en manos del cabecilla de una familia o de un anticuario con gusto por lo llamativo: varilla decorada con pedrería, flecos y un acabado que remitía más a un complemento de gala que a un utensilio peligroso. Pero bajo esa empuñadura brillante se escondía una recámara capaz de alojar un cartucho de escopeta y un mecanismo de percusión listo para disparar. La Policía Nacional lo intervino esta semana en Roquetas de Mar (Almería), dentro de un arsenal más amplio requisado durante la denominada operación Candela.
Una investigación que empezó por blanqueo de capitales
El operativo no nació como una cacería de armas ni de droga. Según ha explicado la Policía Nacional, la pesquisa arrancó con una investigación sobre blanqueo de capitales a cargo del Grupo Operativo XII de UCRIF Central. Fue en el curso de esas indagaciones cuando los agentes detectaron, de forma sobrevenida, indicios de que varias personas podían estar dedicándose a la venta de cocaína en Roquetas de Mar.
Al tratarse de una actividad delictiva distinta a la que motivó la investigación original, los indicios se pusieron en conocimiento de la autoridad judicial, lo que dio lugar, en abril de 2026, a nuevas diligencias específicas a cargo de los Grupos II y III de UDYCO de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería, en colaboración con el Grupo Operativo XII de UCRIF Central.
Una red con reparto de funciones y ‘guarderías’ de droga
Los investigadores concluyeron que el grupo llevaba operando, al menos, desde febrero de 2026, con una estructura estable y funciones repartidas entre sus miembros. Unos se encargaban del punto de venta, otros del suministro y otros de guardar, preparar y trasladar la droga desde varias viviendas próximas utilizadas como almacenes, conocidas en la jerga policial como «guarderías».
Según los investigadores, distribuir la sustancia entre distintos inmuebles permitía al grupo evitar concentrar toda la mercancía en un único lugar, trasladando hasta el punto de venta solo las cantidades necesarias para la distribución diaria.
Cinco registros simultáneos en Aguadulce y La Mojonera
Con los indicios reunidos, la autoridad judicial autorizó cinco entradas y registros que se practicaron de forma simultánea durante la mañana del 22 de septiembre en varios inmuebles de Aguadulce y La Mojonera. Entre ellos estaban el principal punto de venta y algunas de las viviendas que presuntamente servían para almacenar la droga. En los registros se localizaron aproximadamente 1.149 gramos de hachís, 75 gramos de cocaína y 64 gramos de tusi, buena parte ya fraccionados y preparados para su distribución, además de balanzas de precisión, bolsas y material empleado para el pesaje, preparación y envasado de las sustancias.
Los agentes también intervinieron 31.675 euros en efectivo, que fueron puestos a disposición del órgano judicial encargado de la causa. Un hallazgo resultó clave para reforzar la conexión entre el punto de venta y una de las «guarderías»: una bolsa cerrada con candado que contenía droga, dinero y una caja de seguridad. En el registro del punto de venta, los agentes localizaron las llaves que permitían abrir tanto esa bolsa como las cajas encontradas en la otra vivienda.
El arsenal, más allá del bastón-arma
Entre los efectos intervenidos figuran una escopeta del calibre 12/70, un rifle del calibre 22, abundante munición, una pistola de balines, un dispositivo eléctrico de defensa, varios machetes, cuchillos y una navaja, además del ya mencionado bastón que ocultaba una recámara y un mecanismo de percusión capaz de alojar y disparar un cartucho de escopeta.
Según ha detallado la Policía Nacional a través de sus canales, al desenroscar la empuñadura del bastón se accede a esa recámara, mientras que un percutor trasero oculto activa el cartucho y proyecta el disparo por el extremo inferior de la vara. Todos estos efectos serán analizados por especialistas de Policía Científica.
Nueve detenidos, cinco a disposición judicial
La operación se saldó con nueve personas detenidas, de distintas nacionalidades, acusadas presuntamente de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Cuatro de ellas quedaron en libertad con cargos tras prestar declaración en dependencias policiales, al carecer de antecedentes, disponer de domicilio conocido y no existir, según los investigadores, riesgo de que eludieran la acción de la justicia. Los otros cinco detenidos fueron puestos a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Roquetas de Mar, Plaza número Cinco, que instruye las Diligencias Previas 187/2026.
La explotación de la operación Candela ha sido desarrollada por la UDYCO de la Comisaría Provincial de Almería, con la participación y colaboración de UCRIF Central, la Unidad de Prevención y Reacción y la Unidad de Medios Aéreos de la Policía Nacional.
