La Guardia Civil ha vuelto a poner el foco sobre el furtivismo nocturno en la provincia de Cuenca. En plena campaña de vigilancia contra este tipo de prácticas ilegales, agentes del Seprona han detectado varias infracciones en distintos puntos del territorio conquense, aunque una de las actuaciones más llamativas se produjo en un coto de Castillejo de Iniesta, donde localizaron a un hombre que llevaba un rifle cargado y preparado para su uso inmediato dentro del vehículo.
Los hechos se enmarcan dentro del plan específico que la Guardia Civil desarrolla contra el furtivismo. Según ha informado la Comandancia de Cuenca, los agentes tenían conocimiento de la presencia de personas realizando actividades ilegales de furtivismo en varios cotos de la zona y, tras intensificar la vigilancia, lograron sorprender a uno de los implicados mientras circulaba por un acotado.
El hombre llevaba en el asiento del copiloto un rifle con mira telescópica completamente desenfundado, con una bala ya introducida y listo para disparar. Además, el arma contaba con una linterna acoplada y el conductor portaba también un visor térmico, dispositivos cuyo uso está estrechamente vinculado al furtivismo nocturno.
Durante la inspección del vehículo, los agentes encontraron además tres machetes de distintas dimensiones y 15 cartuchos de caza mayor. El identificado no pudo acreditar autorización alguna para realizar caza nocturna en ese coto, por lo que fue propuesto para sanción ante la Delegación de Desarrollo Sostenible de Cuenca.
Un despliegue especial contra el furtivismo
La actuación forma parte del refuerzo de vigilancia que el Seprona mantiene activo en la provincia, especialmente durante la época de veda, considerada un periodo especialmente sensible para la reproducción de muchas especies silvestres.
Fuentes de la Guardia Civil explican que durante las últimas semanas se han incrementado tanto los controles nocturnos como las patrullas en zonas cinegéticas donde se sospechaba de movimientos relacionados con el furtivismo. Fruto de ese dispositivo también se han detectado infracciones en otras localidades como la propia capital conquense, Villalba de la Sierra y Olmeda del Rey.
Los agentes procedieron al decomiso de todo el material intervenido: el rifle, la mira telescópica, la linterna acoplada al arma, el visor térmico, los machetes y la munición hallada en el interior del vehículo.
Vigilancia reforzada
La Guardia Civil recuerda que la vigilancia sobre este tipo de prácticas ilegales se intensifica especialmente durante los periodos de veda, cuando cualquier actividad cinegética no autorizada puede afectar de manera directa a la fauna en momentos críticos de reproducción y cría.
Con este tipo de dispositivos, el Seprona trata de frenar una actividad que sigue generando preocupación en numerosos cotos y zonas rurales de la provincia. El uso de visores térmicos, focos y armas preparadas para disparar continúa siendo una de las prácticas más habituales entre quienes abaten animales ilegalmente durante la noche.
