El incendio declarado el pasado jueves en La Mierla ha golpeado de lleno a la ganadería de la Sierra Norte de Guadalajara. Las restricciones de acceso, la evacuación de numerosos pueblos y la pérdida de pastos han impedido que algunos profesionales pudieran alimentar con normalidad a sus animales durante varios días, obligando a organizar un dispositivo urgente de abastecimiento.
La Diputación de Guadalajara ha enviado 31 toneladas de pienso destinadas a unas 5.000 cabezas de ganado repartidas entre diferentes explotaciones de la comarca. La operación se ha coordinado con el Puesto de Mando Avanzado para garantizar que los camiones puedan circular por rutas seguras y alcanzar las granjas situadas dentro o cerca del perímetro afectado.
Pienso para vacas, ovejas y cabras de diez pueblos
El principal envío está compuesto por 21.000 kilos de alimento y ha sido organizado junto a la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG). El pienso se distribuirá entre 13 explotaciones de Gascueña de Bornova, Zarzuela de Jadraque, Villares de Jadraque, Bustares, La Bodera, El Ordial, Arroyo de Fraguas, La Nava, Prádena de Atienza y Aldeanueva de Atienza.
En estas granjas se contabilizan 3.523 animales, concretamente 1.323 vacas, 1.400 ovejas y 800 cabras. Sus titulares llevaban varios días con dificultades para acceder a las instalaciones y abastecer al ganado debido a la evolución del incendio y las limitaciones de movilidad impuestas por la emergencia.
Un segundo camión ha transportado otros 10.000 kilos de pienso para dos explotaciones de ganado ovino situadas en Hiendelaencina y Villares de Jadraque. Entre ambas reúnen alrededor de 1.500 animales, según los datos difundidos sobre el dispositivo. La Diputación también ha habilitado el teléfono 681 01 29 57 para que los ganaderos comuniquen nuevas incidencias.
Nueve corredores para abastecer las explotaciones
A la llegada del alimento se suma la apertura de nueve corredores de abastecimiento para facilitar el suministro de agua y pienso a las explotaciones. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó este martes que «ya están funcionando las vías abiertas para el abastecimiento del ganado».
La medida trata de aliviar una situación especialmente delicada en una comarca donde la ganadería constituye una de las principales actividades económicas. Además del riesgo directo de las llamas, los profesionales afrontan ahora la desaparición de grandes extensiones de pasto, los daños en cerramientos e infraestructuras y las dificultades para atender a los animales.
El fuego de La Mierla alcanzaba este martes una estimación de 29.000 hectáreas afectadas, aunque las últimas mediciones elevan el perímetro quemado hasta una horquilla de entre 30.000 y 32.000 hectáreas. Más de 1.200 personas han tenido que abandonar una treintena de núcleos de población desde el comienzo de la emergencia.
