La caza de la perdiz con reclamo ha recibido uno de los reconocimientos más importantes de su historia en Extremadura. El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), dentro de la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial, culminando así un procedimiento iniciado por la Federación Extremeña de Caza para proteger una práctica profundamente ligada al mundo rural.
La resolución llega después de más de un año de tramitación administrativa. FEDEXCAZA presentó la solicitud oficial el 31 de enero de 2025, acompañada de un trabajo de investigación destinado a documentar los valores históricos, sociales y culturales que rodean esta modalidad tradicional.
Con esta declaración, la Administración extremeña reconoce que la perdiz con reclamo no constituye únicamente una forma de caza, sino una expresión cultural que conserva conocimientos, técnicas y un vocabulario propio. Su práctica se ha mantenido viva durante generaciones gracias a la transmisión entre aficionados y familias de numerosos pueblos de la región.
Una tradición con un profundo arraigo rural
La declaración destaca el valor histórico, etnológico, social, cultural y antropológico de esta modalidad. Sus orígenes se remontan a tiempos muy antiguos y su evolución ha quedado estrechamente vinculada a la vida en el campo, especialmente en aquellos territorios donde el cuidado de los pájaros y la preparación de la temporada forman parte de una tradición familiar.
La caza de la perdiz con reclamo exige unos conocimientos muy específicos. La selección y el cuidado del animal, la interpretación de sus cantos o la elección del lugar adecuado son algunos de los saberes que se han transmitido de generación en generación y que explican el carácter singular de esta práctica.
Precisamente esa continuidad histórica ha sido uno de los argumentos fundamentales para concederle la máxima figura de protección del patrimonio cultural extremeño. La declaración pretende garantizar que este legado pueda conservarse y seguir transmitiéndose en el futuro sin perder los elementos que le confieren su identidad.
El expediente se apoya en un exhaustivo informe científico elaborado por los investigadores principales Santiago M. Cruzada y Juan Ignacio Rengifo Gallego. En el estudio participaron también investigadores de la Universidad de Extremadura y la Universidad de Sevilla, además de colaboradores y técnicos de FEDEXCAZA.
«Forma parte de nuestra identidad»
El presidente de la Federación Extremeña de Caza, José María Gallardo, ha mostrado su satisfacción por la decisión del Consejo de Gobierno. «Hoy es un día de enorme satisfacción para todos los cazadores extremeños. La perdiz con reclamo forma parte de nuestra identidad, de nuestra cultura y de la historia de nuestros pueblos. Con esta declaración se reconoce oficialmente un legado que cientos de familias han mantenido vivo durante generaciones y se garantiza su protección para el futuro».
Gallardo también ha agradecido la implicación de la Junta de Extremadura, así como el trabajo desarrollado por investigadores, técnicos y aficionados durante todo el procedimiento. Desde la federación consideran que el reconocimiento trasciende el ámbito estrictamente cinegético y alcanza al conjunto del patrimonio rural de la comunidad.
«Las declaraciones como Bien de Interés Cultural no son un reconocimiento a la caza únicamente, sino al patrimonio cultural de Extremadura. Hoy gana la cultura, gana el mundo rural y gana la historia de nuestra tierra», ha señalado el presidente de FEDEXCAZA.
Extremadura protege su patrimonio cinegético
La incorporación de la perdiz con reclamo amplía la relación de prácticas cinegéticas tradicionales reconocidas oficialmente en Extremadura. En 2022, la comunidad declaró Bien de Interés Cultural la Montería y la Rehala, mientras que la Cetrería obtuvo esta protección en 2023.
Este nuevo paso consolida el proceso impulsado por FEDEXCAZA junto a investigadores, instituciones y representantes del sector para documentar y proteger unas manifestaciones que han acompañado durante siglos a las poblaciones rurales. La declaración no solo reconoce su antigüedad, sino también su capacidad para generar vínculos sociales y conservar un patrimonio oral y técnico difícil de encontrar fuera de estos ámbitos.
La perdiz con reclamo se incorpora así al patrimonio cultural protegido de Extremadura como una tradición viva, conservada por quienes han mantenido sus conocimientos y costumbres hasta nuestros días.
