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Una pareja de jóvenes novios abate un extraño corzo de tres cuernas

El extraño corzo ha sido abatido en rececho por una joven pareja madrileña. Nunca olvidarán el lance a aquel duende que les costó una docena de salidas. 
1/6/2018 | Redacción JyS
Aunque ya hemos publicado esta temporada dos casos de corzos cuyo trofeo portaba tres cuernas, abatidos en La Rioja y Castilla-La Mancha, no es nada común este tipo de capturas. 

Sofía Bienes y Enrique Silla./ Instagram @huntingteamspain

Y nada fácil tampoco. Si no que se lo pregunten a Enrique Silla y Sofía Bienes, los dos jóvenes que el pasado martes pudieron por fin dar caza a un bonito ejemplar en el coto alcarreño donde, desde el pasado mes de abril, han escudriñado todos sus rincones durante más de diez salidas. «No había forma de dar con el ejemplar que estábamos buscando», nos cuenta Enrique, quien junto a su novia Sofía ha puesto toda la carne en el asador para hacerse con el ansiado duende. La suerte sin embargo no cambiaría hasta el pasado domingo, cuando ya casi de noche localizaron una pareja de corzos que no pudieron valorar bien. 
«Decidimos volver el martes, para ver cómo era ese macho», relata Enrique. «Llegamos al coto por la tarde y nos dirigimos a la zona donde teníamos localizada la pareja. Ya pensábamos que habíamos echado todo al traste, cuando levantamos a la hembra». 
La joven pareja, que suele relatar sus cacerías en su perfil de Instagram, continuó el rececho sin desanimarse hasta llegar al final de una siembra.
Sofía Bienes./ Instagram @huntingteamspain

«Cruzamos el último trozo para intentar atajar hacia otra zona cuando advertí un bulto que parecía un corzo tumbado bajo un olivo a unos 110 metros. Nos quedamos petrificados». Habían localizado el extraño ejemplar. «Me parecía que tenía algo raro pero con las ramas no lo identificábamos bien», cuenta a Jarayedal.es Enrique. 
A partir de ese momento, sin apenas hacer ruido, abrieron el trípode sobre el pedregoso suelo y esperaron durante más de media hora para que el corzo se levantara. «Llevábamos un buttolo, pero como no tenemos experiencia en usarlo preferimos no hacerlo», dice Enrique. 
Cuando por fin el animal decidió dar por terminado su descanso, Sofía ya había imaginado el lance varias veces y apoyada en el trípode apretó el gatillo de su rifle calibre 7mm-08 Remington. Su novio advirtió a través de los prismáticos cómo el macho acusaba el impacto del proyectil. Se fundieron en un abrazo: habían por fin cazado el ansiado duende del bosque. Por si aún estado herido, Enrique portaba estaba vez el arma. «Sofía estaba muy nerviosa. Y preferí llevarlo yo hasta el sitio donde había caído». 
Cuando llegaron al lugar, Enrique fue el encargado de apretar el gatillo esta vez para evitar un sufrimiento innecesario. Ahora sí. El animal yacía mostrando con su cuerna izquierda hacia el cielo. La pareja se acercó para contemplarlo de cerca y al levantar su cabeza se dieron cuenta que no era un trofeo normal. «Fue espectacular porque la extraña cuerna había quedado tapada hacia el suelo. Nos dimos cuenta al levantar su cabeza y fue increíble». ¡Habían cazado un corzo con tres cuernas!
Foto: Enrique Silla.

El curioso trofeo presenta una cuerna derecha «extra» junto al ojo. «Le sale muy cerca», dice Enrique. Y finaliza: «ya está en manos de los taxidermistas. Tenemos muchas ganas de ver cómo queda pues una vez esté en la tabla se apreciará mejor de dónde sale exactamente esa tercera cuerna». 
Foto: Enrique Silla

Foto: Enrique Silla. 

       
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