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Un padre regala a su hijo de ocho años un lago artificial para que aprenda a pescar

La hermana del pequeño pescador cuenta cómo su padre ha creado la laguna de pesca. © Instagram

El vídeo dura apenas unos segundos, pero ha sido suficiente para disparar la imaginación de miles de usuarios. En él, una joven muestra cómo su padre ha decidido crear una laguna artificial en el propio campo familiar para que su hijo pequeño pueda disfrutar de la pesca sin salir de casa. Un gesto tan sencillo como poco habitual que ha convertido una afición infantil en una historia viral.

No se trata de una broma ni de una ocurrencia pasajera. Según explica la joven en el propio vídeo, el proyecto está todavía en transformación, pero ya cuenta con un pequeño muelle y un espacio pensado para que el niño pueda lanzar la caña con total tranquilidad. Todo, con un único objetivo: que el pequeño sea feliz pescando.

Un regalo muy poco común

«Mi papá le hizo a mi hermanito de ocho años una laguna en el campo para que él pesque. Porque a mi hermano le gusta pescar y mi papá dijo: Bueno, le hacemos una laguna artificial acá en el campo y que él sea feliz», relata la joven (@lolacabeller) mientras enseña el terreno.

En las imágenes se aprecia una superficie aún sin terminar, rodeada de tierra y sin vegetación, pero con una idea clara detrás. «Esto sería el muelle como para que mi hermano se ponga ahí en la punta con la caña», añade, señalando un pequeño saliente construido expresamente para ese uso.

La laguna se llenará con peces procedentes de otra balsa familiar. «Vamos a sacar todos los peces de ahí y los vamos a tirar acá para que mi hermano los pesque y los vuelva a tirar, básicamente. Todo para que el nene esté contento», explica, dejando claro que la idea no es el consumo, sino que el pequeño aprenda la captura y suelta.

Reacciones virales y mucho humor

Como suele ocurrir en este tipo de contenidos, las redes no tardaron en reaccionar. El vídeo acumuló miles de comentarios en pocas horas, mezclando aplausos, ironía y humor. Desde quienes celebran la iniciativa hasta quienes bromean con su propia infancia, el tono general fue sorprendentemente positivo.

Algunos usuarios escribieron mensajes como «tu viejo entendió todo», mientras otros ironizaban con frases como «nunca me sentí tan pobre con un vídeo». También hubo quien apuntó, entre risas, que quizá al padre «también le gusta pescar».

Más allá del ruido habitual de las redes, la historia ha conectado con algo profundo: la idea de regalar experiencias en lugar de objetos. Un lago no es solo un regalo caro o llamativo; es un espacio para crear recuerdos, aprender y compartir tiempo en familia.

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