Las persistentes lluvias de este invierno están dejando escenas poco habituales en el campo español, pero pocas tan llamativas como la que ha comenzado a circular en redes sociales en las últimos semanas. En ella, una oveja aparece con pequeños brotes de hierba creciendo directamente sobre su lana, una imagen que ha desconcertado incluso a pastores con décadas de experiencia.
El vídeo, difundido por la cuenta de Instagram @postureoespanol, muestra al animal en el interior de una furgoneta mientras el autor de la grabación comenta con evidente sorpresa: «¿Habíais visto alguna vez una oveja que le sale hierba en la lana? Pues mira. Aquí hay una». La escena continúa con otra frase que resume el asombro generalizado: «Fíjate si ha llovido que les ha crecido hierba hasta en la lana».
El tono mezcla humor y desconcierto antes de rematar con una confesión que muchos en el sector comparten: «La primera vez que lo veo en mi vida». Las imágenes han acumulado miles de visualizaciones y comentarios, convirtiéndose en una de las estampas más curiosas del invierno rural.
Un efecto directo de la humedad persistente
La clave está en la propia naturaleza de la lana. Su densidad y estructura permiten que retenga humedad, restos orgánicos y pequeñas semillas durante largos periodos. En condiciones normales, esto no va más allá de una simple acumulación, pero cuando las lluvias se prolongan durante semanas, el escenario cambia por completo.
Ese exceso de agua genera un microambiente perfecto para que las semillas germinen. Muchas de ellas proceden del propio alimento del ganado, como el heno o los forrajes, que contienen granilla que puede quedar atrapada en la lana cuando los animales comen.
Así, la combinación de semillas, humedad constante y temperaturas moderadas acaba dando lugar a escenas tan sorprendentes como la del vídeo viral. No se trata de ninguna enfermedad ni supone un riesgo directo para el animal, aunque sí evidencia un nivel de humedad poco habitual.
Testimonios que confirman que no es un caso aislado
Lo que parecía una anécdota puntual ha encontrado respaldo en testimonios reales. Onda Cero recogía recientemente el caso de Martín, pastor de Mijares (Ávila), que ha observado el mismo fenómeno en dos de sus ovejas.
«Yo me quedé alucinado», reconoce el ganadero, que asegura no haber visto nada parecido en años de oficio. Según explica, el origen está en el comportamiento de los animales durante la alimentación: «Ellas meten más de medio cuerpo en el canal mientras les echo el heno, se conoce que les debió caer algo de granilla y eso hizo que le creciera la hierba».
A este factor se suma el contexto meteorológico. «Este invierno ha llovido mucho, y sigue lloviendo», señala, destacando cómo la persistencia de la humedad ha sido determinante para que las semillas encuentren las condiciones necesarias para brotar.
Martín añade que sus ovejas pasan gran parte del tiempo en libertad, lo que incrementa su exposición a la vegetación y a entornos húmedos. Pese a ello, insiste en que nunca había presenciado algo similar: «Esa es la historia. Yo también me quedé alucinado. Vamos, yo no lo había visto nunca hasta este invierno».
