En muchas casas de cazadores ocurre lo mismo con el paso de los años: los trofeos de caza se acumulan en las paredes y cada nueva temporada obliga a buscar hueco para otra tabla más. Una publicación que se ha hecho viral en redes sociales muestra una alternativa sencilla y sorprendentemente estética para conservarlos sin que invadan toda la vivienda.
Las imágenes, compartidas por un cazador europeo, muestran una estancia moderna en la que destaca una estructura vertical de madera fijada del suelo al techo. En ella se han colocado varios cráneos de corzo con sus cuernas, creando una especie de columna de trofeos que llama poderosamente la atención.
El resultado no solo permite organizar mejor las piezas, sino que además reduce enormemente el espacio que ocuparían si cada una estuviera montada en su tabla individual, como es habitual tras pasar por el taxidermista.
Una alternativa a las tradicionales tablas de trofeos
Lo más habitual cuando un cazador decide conservar el trofeo de un corzo es llevar el cráneo al taxidermista, donde se limpia y se monta sobre una tabla decorativa pensada para colgarla en la pared. El problema aparece con el paso del tiempo: cada trofeo requiere su propio espacio.
En casas donde se acumulan muchos lances memorables, las paredes acaban llenas de tablas. No solo ocupan sitio, también pueden romper la armonía de una estancia si se concentran demasiadas piezas.
La propuesta que se ve en estas imágenes plantea algo diferente. En lugar de repartir los trofeos por las paredes, el cazador ha optado por concentrarlos en una única viga de madera colocada en vertical, fijada entre el suelo y el techo.
En los laterales y el frontal de la estructura se han instalado los cráneos de corzo, creando una especie de columna de trofeos que permite colocar muchos ejemplares sin necesidad de ocupar grandes superficies de pared.
Integrado en la decoración de la casa
Otro de los aspectos que más llama la atención es cómo esta solución se integra con la decoración moderna de la vivienda. La viga oscura contrasta con la pared blanca y se convierte en un elemento decorativo más dentro de la estancia.
A su lado se observa un pequeño mueble y, sobre él, un cráneo de gamo colocado en un soporte metálico, lo que refuerza la idea de que los trofeos pueden formar parte de la decoración sin saturar el espacio.
Este tipo de montaje permite además mantener los trofeos ordenados y agrupados, algo especialmente útil para quienes acumulan muchos corzos con el paso de los años.
La publicación ha despertado el interés de numerosos aficionados porque demuestra que existen formas creativas de conservar los recuerdos de cada lance sin llenar la casa de tablas.
