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Así luce en verano el nido de cigüeña más grande de España: pesa 1.000 kilos y es la Torre de Pisa castellana

Dos imágenes de la "torre de Pisa" castellana. © Instagram

Hace unos meses, una torre inclinada situada en mitad del campo burgalés acaparó la atención de medios de comunicación y usuarios de redes sociales. Sobre su tejado se sostiene el que está considerado uno de los nidos de cigüeña blanca más grandes conocidos en España, una enorme acumulación de ramas que podría alcanzar una tonelada de peso y que se hizo famosa después de que varios usuarios la mostraran a través de las redes sociales.

Ahora, unas imágenes compartidas por el perfil de viajes Ruta Ideal permiten comprobar cómo luce este singular nido durante el verano. En el vídeo aparecen dos cigüeñas adultas sobre la estructura, que continúa en pie pese a sus dimensiones y a la acusada inclinación de la torre que la soporta. El nido se encuentra en la comarca del Arlanza, en la provincia de Burgos, junto a la carretera que comunica Lerma con Quintanilla del Agua y la construcción sobre la que se asienta se utilizaba antiguamente para extraer agua de un pozo y regar una explotación agrícola.

Un nido construido durante varias generaciones

Aunque a simple vista parece una única estructura, el conjunto está formado en realidad por tres nidos superpuestos. Las cigüeñas han ido aportando ramas y otros materiales cada temporada, aumentando poco a poco su altura y su peso hasta alcanzar aproximadamente dos metros. Algunas estimaciones sitúan su masa cerca de los 1.000 kilos.

Este comportamiento es habitual en la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), una especie que puede reutilizar el mismo emplazamiento durante muchos años. Cada temporada, la pareja repara el nido y añade nuevos materiales, por lo que algunas construcciones terminan adquiriendo unas dimensiones extraordinarias.

El caso burgalés resulta todavía más llamativo por el estado de la antigua torre. Su propietario, el agricultor Nicolás Serna, explicó que la edificación comenzó a inclinarse después de que comprara la finca en 2015. Al comprobar que la estructura del pozo estaba cediendo, se instaló un cable de sujeción y se vertieron varias cisternas de hormigón para tratar de evitar su derrumbe.

La combinación de la torre torcida y el enorme nido ha hecho que algunas personas bauticen este lugar como la «Torre de Pisa castellana». Durante su primera oleada de popularidad, uno de los vídeos publicados en Instagram superó el millón y medio de visualizaciones y atrajo hasta la zona a numerosos curiosos.

Las cigüeñas lograron sacar adelante a sus pollos

La pareja no solo regresó al gigantesco nido durante la pasada temporada de reproducción, sino que consiguió criar en él. Las imágenes difundidas en mayo de 2025 mostraban a varios pollos asomando junto a uno de los adultos desde lo alto de la estructura. Su presencia confirmó que, pese a la inclinación de la torre y al peso acumulado durante décadas, el nido continuaba siendo utilizado con éxito. En el mismo paraje existen además otros dos nidos de cigüeña construidos sobre silos metálicos, aunque ninguno ha alcanzado la notoriedad ni las dimensiones de este.

Las nuevas imágenes compartidas por Ruta Ideal muestran ahora a dos ejemplares jóvenes más desarrollados, pero aún con el pico negro, sobre la inmensa plataforma de ramas y el tejado. Desde la distancia, el conjunto parece desafiar la gravedad, convertido ya en una de las imágenes más peculiares del paisaje rural burgalés.

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