Un vídeo que comenzó a circular este viernes por grupos de WhatsApp de cazadores se ha convertido en uno de los temas más comentados entre el colectivo cinegético. Las imágenes muestran cómo una mujer irrumpe en una batida de caza en Cataluña y, según se aprecia en la grabación, lanza piedras en dirección a varios participantes mientras les profiere insultos. El episodio ha vuelto a poner sobre la mesa el problema de quienes tratan de boicotear acciones cinegéticas autorizadas.
En la grabación, realizada por uno de los presentes, se escucha a varias personas alertando de lo que está ocurriendo. «Está echando piedras, tío. (…) Llama a los Mossos», se oye decir mientras la mujer continúa con su actitud y los cazadores reclaman la intervención de los Mossos d’Esquadra.
Junto al vídeo también se han difundido varios audios en los que una persona explica que los hechos ocurrieron tiempo atrás y asegura que la mujer habría sido sancionada con 3.000 euros. Sin embargo, esa información no ha podido confirmarse oficialmente por el momento.
La Federación Catalana confirma el caso, pero no una sentencia firme
Jara y Sedal se ha puesto en contacto con la Federación Catalana de Caza, desde donde confirman que el incidente es real y que habría sucedido el Lérida el pasado año durante una jornada cinegética. No obstante, precisan que no les consta por ahora una sentencia firme en relación con el procedimiento judicial al que hacen referencia los audios que acompañan al vídeo.
En uno de esos mensajes de voz, difundidos junto a las imágenes, puede escucharse: «Pues salió la sentencia hace unos cuantos días. Le han puesto una multa de tres mil euros. Solo para que lo supierais». En otro, la misma persona relata cómo se produjo el incidente: «Nosotros estábamos cazando con los perros y esta mujer apareció en medio de la batida. Y bueno, como dice el audio y se ve en el vídeo, que ese vídeo lo grabé yo, empezó a tirar piedras al chico que estaba en aquel puesto y comenzó a llamarnos asesinos y de todo».
Por el momento no han trascendido más datos sobre el procedimiento ni sobre la resolución judicial a la que aluden esos audios. Tampoco se conocen oficialmente las circunstancias exactas en las que se produjo la actuación policial o la evolución del caso.
Arrojar piedras durante una cacería supone un grave riesgo
Más allá de las posibles consecuencias administrativas o penales que pudieran derivarse de estos hechos, el comportamiento que refleja el vídeo evidencia el riesgo que supone irrumpir en una acción de caza organizada. Lanzar piedras contra personas que participan en una batida puede poner en peligro tanto a los propios cazadores como al resto de participantes y dificultar el desarrollo seguro de una actividad que cuenta con medidas de coordinación y seguridad.
En Cataluña, además, la normativa autonómica mantiene la prohibición de entorpecer de forma intencionada una acción de caza. La previsión introducida en 2022 continúa vigente y establece que perjudicar deliberadamente el normal desarrollo de una cacería constituye una infracción sancionable con multas de 301 a 1.000 euros, al amparo del artículo 48.2.32 del Reglamento para la ejecución de la Ley de Caza y de la disposición adicional primera de la Ley 5/2020. La norma también prevé que el responsable del grupo pueda solicitar la intervención de los agentes de la autoridad cuando se produzcan este tipo de situaciones.
En cualquier caso, si además de obstaculizar una cacería se producen conductas como el lanzamiento de piedras contra personas, las posibles responsabilidades podrían ir más allá de esa sanción administrativa, en función de las circunstancias concretas y de lo que determinen las autoridades competentes.
