Encontrar una seta de grandes dimensiones puede convertir una salida al monte en una jornada para recordar. Eso es lo que transmite Lola del Río en un vídeo publicado en sus redes sociales en el que muestra el enorme boletus que asegura haber recogido. Para hacerse una idea de su tamaño basta con ver cómo lo sostiene junto a su rostro.
«Este es el boletus que he cogido antes. ¡Madre mía!», exclama mientras lo acerca a la cámara. Las imágenes muestran un ejemplar con un sombrero muy ancho, de tonalidades pardas, y un pie grueso y alargado que Lola sujeta con una mano. Detrás se aprecia una zona de pinar, aunque no concreta el lugar del hallazgo.
«No es un boletus, es una sombrilla»
La sorpresa de la protagonista se convierte en el hilo conductor de la grabación. Mientras enseña la seta desde distintos ángulos, encuentra una comparación con la que expresar sus dimensiones: «Es una sombrilla, mira. No es un boletus, es una sombrilla». Poco después llega la frase que mejor resume su entusiasmo: «¡Es más grande que mi cabeza!».
En uno de los momentos más llamativos, Lola levanta el ejemplar por encima de la cabeza, como si quisiera comprobar hasta qué punto podría darle sombra. El sombrero queda sobre su pelo y el pie desciende junto a su cara, una imagen que permite apreciar la proporción entre ambos. «¡Enorme! Enorme, mira. ¡Este boletus! ¡Para paraguas!», continúa. Además del tamaño, también destaca su olor y su aspecto: «¡Qué bien huele! ¡Precioso! Aquí os dejo con él». En una respuesta a otro usuario de TikTok, la propia autora lo identifica como un gran ejemplar de Boletus edulis.
Un perfil vinculado a una tienda especializada en setas
La grabación también aparece en Instagram, en la cuenta @deliciasdelbosqueburgos, cuyo perfil lleva el nombre de Lola del Río. En la captura de sus publicaciones se observan 240.000 visualizaciones en este vídeo, muy por encima de las que muestran otras grabaciones de la misma cuenta.
Entre esos contenidos figuran imágenes de Delicias del Bosque, un comercio especializado en setas y hongos. Su web confirma que cuenta con establecimientos en Burgos y Vitoria-Gasteiz y que comercializa boletus, perrechicos y trufa negra, entre otros productos, tanto para particulares como para profesionales de la hostelería.
El tamaño del ejemplar ha despertado también el asombro de quienes han visto la publicación. «¡Qué maravilla de pieza!», escribe una usuaria, mientras otra resume su reacción con un «¡Boletus para todo un año!». Tampoco faltan las preguntas de quienes quieren saber dónde lo encontró.
La publicación no aporta un peso ni una medida del sombrero con los que poner cifras al hallazgo. La referencia que deja Lola es mucho más visual: su propia cabeza junto a una seta que, al menos durante unos instantes, convierte en su particular paraguas.
