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El desplome de la población de corzo por la mosca provoca que la subasta de un histórico coto de Soria se quede sin ofertas

Corzos. © Shutterstock

El Ayuntamiento de El Burgo de Osma ha declarado desierta la licitación para el aprovechamiento cinegético del monte de Torralba, una superficie de más de 1.330 hectáreas considerada hasta hace poco una de las zonas más atractivas para el corzo en la provincia de Soria. La ausencia total de ofertas ha encendido las alarmas en el sector.

La resolución, publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, confirma que nadie presentó propuesta dentro del plazo establecido. El contrato salía a concurso por cinco años con un presupuesto base anual de 14.911,54 euros, lo que elevaba el valor estimado total a 74.557,70 euros.

No se trata de un coto menor ni de una zona sin tradición. El monte de utilidad pública número 97, conocido como ‘El Monte’, ha sido históricamente un referente en la gestión forestal y una fuente de ingresos para el municipio. Sin embargo, algo ha cambiado en el terreno.

Según ha podido saber Jara y Sedal por cazadores de la zona, el desplome de la población de corzos a causa de la conocida como mosca del corzo (Cephenemyia stimulator) estaría detrás de este inesperado vacío en la subasta.

Un desplome que llega al 70% en algunas comarcas

Un cazador soriano, con experiencia en distintos puntos de la provincia, explica que la situación es desigual pero preocupante. Concretamente en la zona hacia Burgos es donde más habría bajado la población, con cotos que podrían haber perdido hasta el 70 u 80% de sus corzos. En la zona norte también han disminuido sus poblaciones considerablemente, si bien algo menos. En la zona sur de la provincia quizá sea donde menos se ha notado.

La incidencia de esta parasitosis, provocada por larvas que se alojan en la garganta y las fosas nasales del animal, ha tenido efectos visibles en el campo. No solo merma la densidad, sino que deteriora el estado físico de muchos ejemplares, lo que resta atractivo a los aprovechamientos.

La consecuencia es directa. Allí donde antes había una notada competencia por hacerse con los derechos de caza, ahora empieza a haber mucha prudencia a la hora de pujar.

Un macho de corzo persigue a una hembra en la época de celo. © Shutterstock

Impacto económico y dudas sobre el futuro

El pliego de condiciones del Ayuntamiento burgense otorgaba un 85% de la puntuación a la oferta económica y un 15% a mejoras en los caminos forestales. Sobre el papel, el planteamiento no difería de convocatorias anteriores. Pero el contexto biológico sí lo hace.

Cuando la densidad de corzos cae de forma tan acusada, el riesgo para el adjudicatario aumenta. Los ingresos por permisos y recechos pueden no compensar la inversión inicial, especialmente en un contrato de cinco años.

Ahora el Consistorio deberá decidir si modifica las condiciones, revisa el precio de salida o espera a que la población se recupere. Mientras tanto, lo ocurrido en esta zona podría no ser un caso aislado, sino el síntoma de un problema que empieza a notarse incluso en algunas de las mejores zonas corceras de Castilla y León.

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