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Más del 70% de las razas españolas de perro, en serio peligro de desaparición

El perdiguero de Burgos, entre las razas más amenazadas. © Shutterstock

La advertencia llega desde una de las instituciones de referencia en el ámbito canino. La Real Sociedad Canina Española (RSCE) ha lanzado una señal de alarma tras constatar que el 73,9% de las razas españolas de perro se encuentran en serio peligro de desaparición, una situación que afecta de lleno al patrimonio genético y cultural del país.

El problema no es nuevo, pero sí cada vez más acuciante. De las 23 razas españolas oficialmente reconocidas, 17 presentan una situación crítica, con censos reducidos y una preocupante falta de control sobre su genealogía. La RSCE ha pedido la implicación directa de criadores y propietarios para frenar una deriva que amenaza con ser irreversible.

Entre las razas más afectadas se encuentran el dogo mallorquín o Ca de bou, el galgo español, el sabueso español, el podenco andaluz y canario, el pastor vasco, el pastor mallorquín o el perdiguero de Burgos, entre otras. En muchos casos se trata de perros estrechamente ligados al mundo rural y a usos tradicionales, hoy en claro retroceso.

Sabueso español. © Shutterstock

El problema de la falta de registros

Según explica la RSCE, uno de los principales factores que agravan esta situación es que la mayoría de los ejemplares no están inscritos en registros oficiales como el Libro de Orígenes Español (LOE) o el Registro de Razas Caninas (RCC). Esta ausencia impide conocer con precisión cuántos perros existen realmente y cómo están emparentados.

Desde la entidad son claros al respecto: «En esencia, el pedigrí es la única herramienta que permite garantizar la trazabilidad de una raza, conocer su origen real y preservar su futuro. Sin estos registros oficiales, resulta imposible saber cuántos ejemplares existen, cómo están emparentados entre sí o qué riesgos genéticos pueden aparecer, lo que compromete seriamente la conservación, la salud y la identidad de cada raza».

La falta de inscripción no suele deberse a un rechazo consciente, sino a la percepción errónea de que el pedigrí es un simple trámite administrativo, cuando en realidad es una herramienta clave para evitar la pérdida de diversidad genética y la consanguinidad.

Un estudio genético para salvarlas

Ante este escenario, la RSCE ha decidido dar un paso más y ha puesto en marcha un estudio genético pionero en colaboración con la empresa especializada Wisdom Panel. El objetivo es obtener datos científicos sobre la diversidad genética y el estado de salud de las razas autóctonas españolas.

Este proyecto, que se desarrollará en todo el territorio nacional, permitirá a criadores y propietarios tomar decisiones de cría responsables y sentar las bases para la consolidación futura de poblaciones o grupos étnicos aún no reconocidos oficialmente.

Para el presidente de la RSCE, José Miguel Doval, la iniciativa llega en un momento decisivo: «Este estudio llega en un momento clave para conocer con precisión el estado genético de nuestras razas y poder protegerlas antes de que los riesgos sean irreversibles. Si no actuamos ahora, corremos el riesgo de perder una parte valiosa de nuestro patrimonio canino».

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