La Comunidad de Madrid acaba de dar un paso que afecta de lleno a miles de cazadores y pescadores. La Asamblea regional ha aprobado la primera Ley de Caza y Pesca de su historia, una normativa que reúne en un único texto legal la regulación de ambas actividades y que introduce importantes novedades relacionadas con la gestión de la fauna, la seguridad, las licencias y el control de especies sobreabundantes.
El Gobierno autonómico defiende que la nueva legislación permitirá modernizar la gestión de los recursos naturales, aportar mayor seguridad jurídica al sector y reforzar el papel que desempeñan la caza y la pesca en el desarrollo económico de numerosos municipios madrileños. La norma llega además en un momento en el que la presencia de determinadas especies silvestres, especialmente el jabalí y el conejo, se ha convertido en una preocupación creciente para agricultores, conductores y gestores del medio natural.
Según ha explicado el Ejecutivo regional, el objetivo es compatibilizar la actividad cinegética y piscícola con la conservación de la biodiversidad, incorporando herramientas más eficaces para responder a los retos actuales.
Madrid crea planes específicos para controlar jabalíes y conejos
Una de las principales novedades de la ley es la puesta en marcha de los denominados Planes de Control Poblacional, una herramienta que permitirá a los ayuntamientos intervenir cuando determinadas especies alcancen densidades que generen problemas ambientales, agrícolas o de seguridad. Estos planes estarán especialmente orientados a animales como el jabalí o el conejo, cuya expansión ha provocado en los últimos años daños en cultivos, accidentes de tráfico y desequilibrios en distintos ecosistemas.
La nueva regulación permitirá además actuar fuera de los periodos ordinarios de captura cuando existan razones técnicas o de interés público que lo justifiquen. Se trata de una medida que busca ofrecer una respuesta más ágil ante situaciones de sobreabundancia que requieran actuaciones inmediatas.
Desde el Gobierno madrileño consideran que esta herramienta facilitará una gestión más eficaz de la fauna silvestre y reducirá los conflictos derivados de la presencia excesiva de determinadas especies.
Más distancia de seguridad y sanciones de hasta 80.000 euros
La ley también introduce cambios relevantes en materia de seguridad para el ejercicio de la actividad cinegética. Entre ellos destaca el aumento de la distancia mínima respecto a los núcleos urbanos, que pasa de los actuales 100 metros a 150 metros. Asimismo, se establece por primera vez una superficie mínima general de 250 hectáreas para los cotos de caza. No obstante, en el caso de la caza menor podrán autorizarse terrenos desde 50 hectáreas cuando exista una justificación técnica que lo avale.
Otro de los aspectos que se actualizan es el régimen sancionador. Las infracciones leves podrán ser castigadas con multas de entre 200 y 1.000 euros, mientras que las graves oscilarán entre 1.000 y 10.000 euros. Las infracciones muy graves podrán alcanzar los 80.000 euros.
Licencias digitales y menos burocracia
La modernización administrativa constituye otro de los pilares de la nueva normativa. La ley contempla la implantación de licencias digitales y la tramitación electrónica de los procedimientos relacionados tanto con la caza como con la pesca. El objetivo es simplificar gestiones, reducir cargas burocráticas y facilitar el control administrativo de ambas actividades.
Actualmente, la Comunidad de Madrid cuenta con 45.044 licencias de caza activas, mientras que cerca del 71 % del territorio regional, equivalente a 572.254 hectáreas, tiene consideración de terreno cinegético. En el ámbito piscícola, la norma simplifica la clasificación de las masas de agua, que pasarán a organizarse en tres categorías: cotos de pesca, aguas en régimen especial y aguas privadas.
La legislación presta además atención a especies de gran interés para los pescadores madrileños, como la trucha, la carpa o el lucio. En la actualidad existen 34 tramos regulados de pesca que suman 347 kilómetros y más de 46.000 licencias en vigor.
Una ley para unificar la gestión del medio natural
La Comunidad de Madrid destaca que esta nueva regulación nace con la intención de ofrecer un marco legal único para dos actividades históricamente vinculadas al medio rural y a la conservación de los recursos naturales. La elaboración de la ley ha contado con la participación de representantes del sector, entidades sociales y expertos, además de las aportaciones incorporadas durante su tramitación parlamentaria.
Con esta aprobación, Madrid se convierte en una de las comunidades autónomas que apuestan por integrar la regulación de la caza y la pesca en una sola norma, una fórmula con la que pretende mejorar la gestión de la biodiversidad y reforzar el papel que estas actividades desempeñan en el territorio rural.
