Después de varios días sin resultados, la perseverancia volvió a dar sus frutos en las aguas extremeñas. David Aldana Gil, pescador de Badajoz con una larga trayectoria, ha conseguido capturar un imponente lucio en el río Zújar que alcanzó los 125 centímetros de longitud y un peso de 13,9 kilos.
La captura tuvo lugar tras una serie de jornadas en blanco que no hicieron desistir al pescador. Con experiencia de sobra y confianza en el escenario, Aldana regresó a unas tablas de aguas cristalinas donde años atrás ya había tenido buenos encuentros con esta especie. Esta vez, la recompensa llegó cuando menos margen parecía quedar.
El propio protagonista explica a Jara y Sedal así el momento clave de la jornada: «Lo he capturado tras varias salidas a cero, pero la insistencia y la confianza en el señuelo y lugar donde otros años atrás capturé alguna buena hembra de lucio ha dado su fruto. Esta vez tras tres salidas nulas he conseguido sacarlo a la primera picada en seco a mi swing bait de 18 cm que tantas alegrías me da».
La picada no dejó lugar a dudas. Desde el primer instante, supo que al otro lado de la línea había un gran ejemplar. «Una arrancada y muchos cabeceos… Sabía que tenía una gran lucia al otro lado de la línea», relata.
Una batalla corta pero intensa
El combate fue intenso pero relativamente rápido. Tras hacerse con el control del pez, Aldana optó por priorizar en todo momento la salud del animal. «Tras la batalla unas fotos y rápido al agua para que siga su prole y genética en estas aguas del hermoso río zujar (Badajoz) 13’900 kg y 125 cm».
El uso de un swing bait de gran tamaño, en este caso de 18 centímetros, fue determinante. Este tipo de señuelos permite seleccionar peces de mayor porte, reduciendo la probabilidad de capturas pequeñas y aumentando las opciones de dar con ejemplares como este.
Un pescador acostumbrado a los grandes retos
No es la primera vez que David Aldana protagoniza una captura destacada. Ya en febrero, este pescador extremeño firmó uno de los peces más impresionantes de la temporada con un lucio de 17,2 kilos en el embalse de Sierra Brava, un ejemplar que resumía toda una vida dedicada a la pesca.
En aquella ocasión, definía perfectamente lo que supone enfrentarse a esta especie: «La pesca de esta especie requiere mucha paciencia ya que un día sin una picada te puede dar el lucio de tu sesión o de tu vida como fue mi caso».
Lo ocurrido ahora en el Zújar no hace más que confirmar esa máxima. La pesca del lucio, especialmente desde orilla, exige constancia, lectura del agua y confianza en uno mismo incluso cuando los resultados no llegan.
