La discusión sobre las posibilidades reales que tienen los propietarios para limpiar sus terrenos y reducir el combustible vegetal ha vuelto a cobrar fuerza después del grave incendio forestal de Los Gallardos, en Almería. En ese contexto, el portavoz adjunto de Vox Andalucía Rodrigo Alonso decidió llamar a la Administración andaluza para comprobar qué trámites debía afrontar un particular que quisiera desbrozar el esparto de un monte.
Alonso relató la experiencia en un vídeo publicado en su perfil de TikTok. En él, parte de la controversia surgida en los últimos días acerca de si los ciudadanos pueden intervenir libremente sobre la vegetación de sus fincas o si, por el contrario, necesitan autorización administrativa. «No paro de ver que si está prohibido tocar el campo, que si no está prohibido tocar el campo», comienza diciendo. Para comprobarlo, según explica, realizó «un ejercicio práctico» tomando como referencia el incendio de Los Gallardos y llamó a la Delegación de Medio Ambiente.
Una consulta para desbrozar el esparto
El político almeriense sostiene en el vídeo que la velocidad alcanzada por las llamas estuvo relacionada con la vegetación seca presente en el terreno. «Se expande de esa manera tan atroz porque la vegetación es seca y es esparto, fundamentalmente es esparto», afirma. A continuación, plantea qué sucedería si el propietario de un monte quisiera desbrozar ese esparto como medida preventiva. Según su relato, después de hablar con varios trabajadores de la Delegación de Medio Ambiente, le indicaron que debía preparar un plan de prevención contra incendios.
«Después de pasarme con dos o tres técnicos, me dijeron que tenía que realizar un plan de prevención contra incendios», asegura. Alonso añade que desde la propia Administración le sugirieron contratar a un técnico forestal para cumplimentar la documentación: «Evidentemente, esto una persona, un particular, no tiene los conocimientos técnicos necesarios para rellenar todo esto».
@rodrigo_alonsof Para cortar el esparto seco del monte, y así evitar incendios, te aburren a papeleos y permisos. Se ha permitido que los ecologistas de salón que no tienen ni idea de campo pongas sus normas desde sus despachos. ¡Hay que devolver a la gente del campo el campo!
♬ sonido original – rodrigo_alonsof
Qué establece el procedimiento de la Junta de Andalucía
La tramitación descrita por Alonso coincide, en términos generales, con uno de los procedimientos recogidos por la Junta de Andalucía para determinados terrenos forestales. La Administración autonómica señala que, cuando una finca no dispone de un Proyecto de Ordenación de Montes o de un Plan Técnico, su gestión preventiva debe articularse mediante un Plan de Prevención de Incendios Forestales.
El procedimiento publicado por la Junta está dirigido a terrenos o explotaciones forestales, públicos o privados, con una superficie igual o inferior a 400 hectáreas. En ese documento deben describirse, entre otros aspectos, la vegetación, el riesgo de incendio y las actuaciones previstas, incluidos los tratamientos selvícolas, los cortafuegos o las infraestructuras de apoyo. Su plazo máximo de resolución es de cuatro meses y el plan tiene una vigencia de cinco años. No obstante, las exigencias concretas pueden variar según la clasificación del suelo, la superficie y el tipo de intervención que se pretenda ejecutar. La información completa puede consultarse en el procedimiento oficial de la Junta de Andalucía.
Ese marco normativo busca ordenar las actuaciones preventivas y evitar que determinados trabajos provoquen daños o aumenten el riesgo de incendio. La denuncia de Alonso se centra, sin embargo, en la complejidad que encuentra un particular cuando intenta cumplir con esas obligaciones.
«Te genera una sensación de inseguridad jurídica»
El dirigente de Vox considera que la sucesión de consultas, documentos y requisitos puede terminar desanimando a los propietarios dispuestos a actuar sobre sus fincas. «Necesitas autorización, necesitas hacer este plan de prevención. Por lo tanto, la burocracia ayer lo que hizo cuando yo hice este ejercicio práctico fue prácticamente aburrirme», afirma.
Alonso concluye su intervención con una crítica directa a la Administración: «Pero es que además existe tal maraña burocrática que te genera una sensación de inseguridad jurídica muy grande y, por supuesto, la sensación que todo el campo tiene, y es la de la persecución de la Administración».
Su vídeo vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación recurrente del mundo rural: que la protección ambiental y la prevención de incendios cuenten con controles claros, pero también con procedimientos comprensibles y asumibles para los propietarios que deben ejecutar los trabajos sobre el terreno.
