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El jabalí se libra del precinto digital: Castilla y León publica la nueva regulación del control de capturas

© Ángel Vidal

La Junta de Castilla y León ha dado un paso más en la regulación del control de capturas en los cotos de caza con la publicación en el Bocyl de una resolución que detalla el funcionamiento del sistema telemático. La norma fija cómo deberán registrarse las piezas abatidas y trasladarse, pero consolida una excepción clave: el jabalí seguirá sin estar obligado al precinto digital.

Esta resolución llega apenas semanas después de la Orden MAV/138/2026, aprobada en febrero, que ya eliminó la obligatoriedad del sistema telemático para esta especie en determinadas modalidades, tal y como adelantó Jara y Sedal. Ahora, la Administración autonómica aterriza ese cambio dentro del nuevo marco general de control.

En la práctica, el nuevo sistema introduce un modelo basado en la generación de un código QR de trazabilidad que acompaña a cada pieza abatida. Este código sustituye al tradicional documento en papel y recoge información como la especie, el cazador, el coto o la localización de la captura. Sin embargo, este modelo no se aplicará de la misma forma al jabalí, que mantiene un tratamiento diferenciado dentro del nuevo sistema.

Un sistema digital obligatorio… salvo para el jabalí

La resolución establece que el control telemático será obligatorio para la mayoría de especies cinegéticas en Castilla y León, que deberán ser registradas a través de aplicaciones oficiales y acompañadas de su correspondiente código QR durante el transporte. En cambio, el jabalí queda al margen de esta exigencia, tal y como ya se había anticipado en febrero. En estos casos, las capturas podrán seguir registrándose en la memoria anual del coto o mediante los procedimientos tradicionales, sin necesidad de utilizar la aplicación.

Esta excepción responde a la situación de emergencia cinegética declarada por la Junta ante el riesgo de expansión de la peste porcina africana, que ha llevado a flexibilizar las cargas administrativas para favorecer el control poblacional de la especie. Además, la nueva resolución determina otro aspecto relevante: no será obligatorio realizar fotografías de los jabalíes abatidos, a diferencia de lo que ocurre con otras especies como el corzo o el ciervo.

En el caso de especies como el corzo, sí se necesitará registrar fotografías una vez abatido el animal. © Shutterstock

Más control para el resto de especies

Mientras el jabalí mantiene ese trato diferenciado, el resto de especies cinegéticas sí quedan plenamente integradas en el nuevo sistema. Los cazadores deberán grabar las capturas antes de mover las piezas y generar el código de trazabilidad correspondiente, especialmente en modalidades como el rececho o el aguardo. En el caso de monterías y ganchos, serán los organizadores quienes deban registrar las capturas una vez finalizada la acción de caza, antes del traslado de las piezas fuera del coto.

La norma también regula el uso de autorizaciones en papel como alternativa, aunque con condiciones más estrictas. Estas deberán completarse el mismo día de la captura y volcarse posteriormente en el sistema telemático en un plazo máximo de 15 días.

Una regulación que ordena el cambio iniciado en febrero

Con esta resolución, la Junta no introduce un cambio radical respecto al jabalí, sino que ordena y concreta el escenario abierto en febrero, cuando se eliminó la obligatoriedad del precintado digital para esta especie. Ahora, el sistema queda definido con mayor precisión y le da una importante validez tepmoral, estableciendo un modelo digital obligatorio para la mayoría de capturas, pero manteniendo al jabalí como la gran excepción dentro del control cinegético en Castilla y León.

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