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Sorprenden a seis furtivos reincidentes persiguiendo liebres con galgos y todoterrenos en un espacio protegido de Toledo

© Guardia Civil

La actuación se produjo en el término municipal de Velada (Toledo), tras el aviso de varios testigos que alertaron de la presencia de vehículos todoterreno y personas acompañadas de galgos en una zona especialmente protegida. Los hechos han sido comunicados por la Guardia Civil en una nota de prensa difundida este miércoles.

Los agentes de la Patrulla de Comandancia de Protección de la Naturaleza (Pacprona) acudieron al lugar y sorprendieron a los presuntos autores mientras perseguían liebres en un entorno donde este tipo de prácticas están expresamente prohibidas. La intervención permitió identificar tanto a los implicados como a los animales utilizados.

La actuación se enmarca en los controles habituales que la Benemérita desarrolla en espacios sensibles, donde la presión humana y las actividades ilegales pueden causar un grave impacto sobre la fauna silvestre.

Una zona con especial protección ambiental

Los hechos tuvieron lugar en la Zona Periférica de Protección de la Reserva Fluvial del Soto del Río Guadayerbas y Arenales, un enclave de alto valor ecológico. En este espacio está prohibido perseguir, capturar o molestar a la fauna silvestre salvo autorización expresa, precisamente para garantizar la conservación de las especies y sus hábitats.

Según la información facilitada, los agentes localizaron dos vehículos todoterreno de gran cilindrada y a varias personas acompañadas de perros de raza galgo. Tras la identificación, se comprobó que ninguno de los implicados contaba con permiso para ejercer actividad cinegética en ese lugar.

Además, la Guardia Civil constató que la mayoría de los investigados eran reincidentes en este tipo de infracciones, un dato que agrava la valoración de los hechos y evidencia una conducta reiterada al margen de la ley.

Galgos sin la documentación obligatoria

Durante la intervención también se procedió a la identificación de cinco perros de raza galgo, verificando su situación legal y sanitaria. Algunos de los animales carecían de las vacunaciones obligatorias y del microchip identificativo exigido por la normativa vigente.

Estas irregularidades suponen un riesgo tanto para la salud animal como para el control y bienestar de los perros, además de constituir infracciones administrativas adicionales a los hechos investigados contra la fauna silvestre.

Desde la Guardia Civil se ha subrayado que este tipo de prácticas ilegales no solo afectan a las especies cinegéticas, sino que dañan gravemente la imagen del colectivo de cazadores que cumple la ley y respeta el medio natural.

Clave la colaboración ciudadana

La Benemérita ha destacado la importancia de la colaboración ciudadana, que resultó decisiva para localizar a los presuntos autores y permitir una actuación rápida. El aviso de los testigos facilitó el esclarecimiento de los hechos y contribuyó a la protección del entorno natural.

Este tipo de comunicaciones, recuerdan, son fundamentales para combatir el furtivismo y otras conductas que ponen en peligro la biodiversidad y el equilibrio de los espacios protegidos.

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