El jabalí es un animal imprevisible, potente y capaz de poner en serios aprietos incluso a quien cree tener la situación controlada. En muchas batidas, cuando los perros aprietan y el cochino busca salida, cualquier error puede convertirse en un susto. Y eso es precisamente lo que refleja un vídeo que se ha hecho viral por la tensión del momento.
Las imágenes muestran a toda una jauría de perros corriendo a toda velocidad tras un jabalí, mientras un hombre corre delante intentando apartarse de la trayectoria del animal. Todo parece una escena típica de monte… hasta que el cochino decide cambiar el objetivo.
El jabalí, lejos de seguir escapando de los perros, fija su atención en el hombre y se lanza hacia él con decisión, dispuesto a embestir.
Una carrera desesperada y un recorte salvador
El momento más impactante llega cuando el animal acelera y se va directo hacia el protagonista, que apenas tiene margen para reaccionar. El hombre corre con todas sus fuerzas mientras el jabalí se aproxima peligrosamente, recortando distancia a una velocidad impresionante.
Durante unos segundos, la escena es pura tensión: la rehala viene detrás, el cochino delante, y el hombre en medio, sin apenas espacio para apartarse. La embestida parece inevitable y la distancia se reduce hasta el punto de que el animal casi llega a levantarle los pies del suelo.
Sin embargo, en el último instante, el protagonista logra salvarse con un cambio brusco de dirección. Un recorte rápido, casi instintivo, que evita el choque frontal y que probablemente le libró de un revolcón serio.
Porque, aunque desde fuera pueda parecer una escena incluso cómica, el riesgo era real. Las defensas de un jabalí pueden provocar heridas muy graves y una embestida en carrera puede terminar en un accidente importante.
@il.cinghiale #neiperte #segugi#cinghiale #fuga ♬ Scatman's World – Single Mix – Scatman John
El vídeo no indica el lugar exacto en el que fue grabado, pero sí hay un detalle que ha llamado la atención. Al final de la escena aparece un cazador con indumentaria típica de otros países europeos, por lo que todo apunta a que no fue filmado dentro de nuestras fronteras.
Sea donde sea, la escena sirve como recordatorio de algo que muchos cazadores conocen bien: cuando un jabalí se siente acorralado, puede optar por la huida… o por el ataque. Y en esos casos, los reflejos —y también la suerte— marcan la diferencia.
