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El truco de la Guardia Civil para pillar a los trabajadores del campo que no están dados de alta

© Guardia Civil

La imagen llamó poderosamente la atención en septiembre de 2025. Inspectores de Trabajo, patrullas de la Guardia Civil e incluso drones irrumpieron en plena vendimia de O Ribeiro para comprobar la situación laboral de quienes recogían la uva. Aunque aquel despliegue tuvo lugar hace meses, este tipo de controles conjuntos continúa realizándose en el campo español.

El último ejemplo fue difundido en marzo de 2026 por el Ministerio del Interior. La Guardia Civil y la Inspección de Trabajo inspeccionaron explotaciones agrícolas de Navarra y La Rioja junto a la Guarda Nacional Republicana de Portugal. El objetivo, según la información oficial, era detectar posibles casos de explotación laboral y trata de seres humanos.

Drones para vigilar los viñedos desde el aire

El operativo desarrollado durante la vendimia de 2025 generó un profundo malestar entre los viticultores de Beade, en la comarca gallega de O Ribeiro. Los inspectores llegaron acompañados por patrullas de la Guardia Civil y recurrieron a drones para observar desde el aire las parcelas y localizar a las cuadrillas que estaban trabajando entre las viñas.

Los agentes y funcionarios comprobaron después si los operarios contaban con contrato y estaban dados de alta. Los agricultores no cuestionaron que la Administración realizase inspecciones, pero sí criticaron la magnitud del dispositivo y la forma en la que se desarrolló.

«No nos quejamos de que hagan inspecciones, pero son viticultores que están vendimiando, no delincuentes», aseguró entonces Carlos Basalo, portavoz de Unións Agrarias. Uno de los productores afectados compartía esa sensación: «Esto solo pasa en Beade y es acoso, parece que somos delincuentes».

La actuación se extendió también a O Barco, donde se investigaba a una empresa de servicios. Unións Agrarias acabó presentando una queja formal ante el Ministerio de Trabajo por considerar que el empleo de patrullas y medios aéreos proyectaba una imagen de criminalización sobre un sector que ya atravesaba serias dificultades para encontrar mano de obra.

Las inspecciones conjuntas siguen realizándose en 2026

Lo ocurrido en Galicia no fue una actuación aislada. El Ministerio del Interior confirmó el 19 de marzo de 2026 un nuevo dispositivo conjunto en explotaciones agrícolas de Navarra y La Rioja. En este caso participaron la Guardia Civil, la Inspección de Trabajo y la Guarda Nacional Republicana portuguesa.

Las autoridades explicaron que estas intervenciones sobre el terreno se han reforzado durante los últimos años para localizar posibles abusos, trabajadores en situación irregular o vulneraciones de derechos. El campo es considerado un sector especialmente sensible debido a la elevada contratación temporal que se produce durante campañas como la vendimia o la recogida de fruta.

Interior sostiene que los controles también protegen a los agricultores que cumplen la legislación frente a la competencia desleal de quienes reducen costes incumpliendo sus obligaciones. Sin embargo, el despliegue de drones y patrullas continúa generando recelos entre los pequeños productores, especialmente cuando las inspecciones se realizan en explotaciones familiares donde todavía perviven formas tradicionales de ayuda vecinal.

En O Ribeiro, Unións Agrarias recordó que la normativa solo permite colaborar en determinadas condiciones a familiares directos. A su juicio, esta regulación choca en ocasiones con la realidad de unas campañas agrícolas en las que vecinos y allegados se ayudan durante jornadas puntuales. Meses después de aquella polémica vendimia, los operativos continúan, ahora enmarcados oficialmente en la prevención de la explotación laboral y la defensa de los derechos de los trabajadores.

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